La marca alemana domina en Fórmula 1, pero sus motores tienen un talón de Aquiles que tratarán de solucionar en el futuro cercano para no perder más puntos. El problema lo sufren también sus clientes Mercedes, Williams y Alpine.
El equipo Mercedes ganó seis de las siete carreras principales que la Fórmula 1 disputó en 2026 y Kimi Antonelli, uno de sus pilotos, lidera del Mundial con 41 puntos de ventaja. Sin embargo, la marca alemana tiene un talón de Aquiles en su unidad de potencia: la batería. George Russell se quedó tirado en Canadá con su motor sin potencia y en Barcelona le tocó al italiano. Pero no fueron los únicos, porque la marca de la estrella tiene tres equipos clientes: Williams, McLaren y Alpine. Y en esas escuderías también lo sufrieron: Oscar Piastri, Lando Norris y Franco Colapinto en algún momento del año debieron estacionar sus autos a un costado. En el caso del argentino se trató del entrenamiento de Montreal, al menos no le tocó perder puntos como al resto.
Mercedes informó finalmente que el problema está en la bendita batería que tanta importancia tiene desde este año con la nueva normativa técnica. Todos los problemas estuvieron relacionados con ese elemento, aunque no fueron necesariamente idénticos, según confirmó James Allison, el director técnico del equipo alemán.
"Cualquiera que haya seguido atentamente la temporada habrá visto que esto ha afectado a varios coches con motor Mercedes. No son problemas exactamente idénticos, pero todos tienen su origen en una misma zona general de la batería”, dijo el inglés, con pasado en Ferrari, en el podcast que tiene el team Mercedes.
“Con un poco de suerte, cuando empecemos a introducir los nuevos módulos, nuestra situación mejorará", cerró Allison. Las poderosas unidades de potencia de Mercedes tienen una debilidad que los hace falibles y en F1 eso se paga caro.
