Marshal de la F1: Checo está inspirado, pero se pasó de la raya

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¿Por qué perdió Checo Pérez el punto que había ganado en Mónaco? (3:02)

Checo Pérez cometió dos veces el mismo error y fue sancionado dos veces en el GP de Mónaco, lo cual le costó el primer punto en la historia de Cadillac.


Tanto nadar para morir en la orilla. Así se podría resumir el Gran Premio de Monaco para Sergio "Checo" Pérez, quien hizo todo el trabajo necesario para obtener el histórico primer punto de Cadillac en la Fórmula 1 y al final, él y sólo él, se puso el pie y se perdió la oportunidad.

Fuera luces: El progreso está ahí

Sin temor a exagerar, el Sergio Pérez de 2026, es la mejor versión que se haya visto en los 15 años que lleva el mexicano en la Fórmula 1.

Pérez ha reducido el diferencial entre Cadillac y el grupo de autos de media parrilla, esos que se meten constantemente en la Q2 de los Grandes Premios.

El tapatío ha ido de estar casi 1.8 segundos lejos del clasificado en lugar 16 de Melbourne a un .062, sí 62 milésimas de avanzar una ronda de calificación en Monaco.

Por más que el mítico circuito callejero de Montecarlo sea una parada sui generis en el calendario de la F1, el progreso de Cadillac se ve en Checo y se extraña en Valtteri Bottas.

Checo siempre ha sido un piloto que entrega los domingos más de lo que el auto tiene: En Sauber, donde debutó en 2011 aprendió muy rápido y para la siguiente temporada entregó podios y actuaciones que lo llevaron a McLaren. En Woking, llegó al mejor lugar en el peor momento. La crisis de diseño y administración en el poderoso equipo que Martin Whitmarsh “heredó” de Ron Dennis tomó al, entonces muy joven mexicano, como víctima propicia, pero luego de lo que se vio después de 2013, el trabajo de Pérez no había sido malo.

De 2014 a 2020, parecía que Force India lo había rescatado, pero fue Pérez quien salvó a la escudería de Vijay Mallya en muchos sentidos. Primero con la cosecha de puntos y podios que lo hicieron el mejor del resto y que exprimía al auto rendimiento que nadie esperaba.

Convertido en Racing Point y bajo el mando de Lawrence Stroll, el equipo dejó a la deriva a Checo Pérez para traer a Sebastian Vettel, pero Red Bull no lo pudo dejar pasar.

Ha pasado poco tiempo y la imagen de que Pérez no entregaba los resultados en Red Bull se ha desvanecido. Nuevamente, los que lo precedido, sobre todo, en la era de Christian Horner, agigantaron la labor del tapatío.

En Cadillac, se suponía que Valtteri Bottas sería el piloto de los sábados, un especialista a una vuelta, mientras que Pérez extraería rendimiento los domingos. Pues, hasta ahora, Checo lo ha hecho todo.

Por ahí, el trabajo de Pérez es más que sobresaliente, mucho más si se observan sus logros en las arrancadas de Monaco, donde, de un golpe ascendió a la posición 14, tanto en la vuelta 1 como en la 68.

Pérez había cruzado la meta en el lugar 11, luego la sanción inmediata a Nico Hulkenberg por chocar a Carlos Sainz, lo había promovido a la P10, pero...

Bandera blanco con negra: Checo se pasó de la raya... dos veces

La experiencia no es garantía de nada y sólo no se equivocan los que no arrancan carreras y las ven desde el sillón. Lo que Checo Pérez ganó en las arrancadas y sostuvo con rebases (magistrales varios de ellos) sobre Arvid Lindblad, Ollie Bearman, primero y luego a expensas de Franco Colapinto, Fernando Alonso y Carlos Sainz, lo perdió en lo básico.

Checo Pérez cometió dos veces el mismo error. Se formó fuera del cajón de partida en la arrancada del GP de Monaco y no hay nadie más a quién echarle la culpa. Eso es labor del piloto.

Es cierto que en Monaco, por la naturaleza de la pista: angosta y con una parrilla en forma de curva, los pilotos buscan apuntar el monoplaza de forma tal que su despegue se lo más orientado posible a ubicarse en ruta de lograr un rebase y evitar, al mismo tiempo, un embate de los que están a un lado o atrás.

Por ello, dependiendo de si vas por dentro o fuera de la pista, en su mayoría todos buscan alguna inclinación favorable, además de que esperan tener la tracción suficiente.

Checo trató de tener ese perfil, pero calculó mal la ubicación de los neumáticos delanteros con respecto a la línea del cajón.

Ahí, el mexicano se ganó un paso de castigo por los pits que lo mandó de regreso a P18.

Bandera azul: Remontada llena de trabajo y mérito

Desde la parte trasera de la parrilla, Checo se mantuvo cerca de los Haas y, a pesar de problemas en los frenos —por momentos no tenía adelante y el sobrecalentamiento era brutal—, vibraciones e incluso sentir problemas en la suspensión delantera izquierda, pudo continuar, cuando su coequipero abandonó, precisamente por quedarse sin frenos.

Como en cada GP, el despliegue de energía era una aventura en el Cadillac y los desperfectos acabaron con la carrera de Bottas en el Principado, pero Checo se mantuvo en la pista.

Lo que es increíble es que le haya sucedido de nuevo en la rerrancada, después de la bandera roja. Sanción que se resolvió casi tres horas después de terminada la carrera y que borró el punto histórico que ya contaba Cadillac en sus bolsillos.

Bandera azul: Checo parece el ingeniero del auto 11

Cualquiera que siga las sesiones del auto 11 con la cámara a bordo, se habrá dado cuenta que Sergio Pérez y su ingeniero, el italiano Carlo Pasetti tienen una charla constante, tanto que a veces hasta parecen un par de colegas que toman un café, mientras discuten su labor.

No tiene nada de malo que haya tanta comunicación, pero a veces parece como que Checo Pérez fuera el ingeniero de carrera y Pasetti su asistente.

El mexicano corrige constantemente al que fuera ingeniero de performance en Force India. Que si le recuerda que es mejor no cambiar de neumáticos antes del último intento in extremis de la Q1 en Mónaco, porque de lo contrario no habrá tiempo de calentar las gomas o que si compone la instrucción cuando lo quiere dejar en la pista, cuando eso sería un despropósito.

Ya en otras carreras, Pérez ha pedido a Pasetti que evite los eufemismos y que le diga lo que realmente pasa en tiempos, estrategia y distancia con respecto a la competencia.

Esto aunado a los problemas de despliegue de energía, carga aerodinámica, frenos, aprendizaje del sistema y problemas de ensamblaje, tal vez no sea tan raro que por eso Checo pierda la concentración

Bandera a cuadros: Un punto que vale mucho dinero

Aunque Cadillac y Checo están cada vez más cerca de la Q2, la oportunidad en Monaco estaba pintada en la pista donde la recarga de energía y la ausencia de rectas reduce las distancias. También la carrera loca con banderas amarillas, una roja y muchas penalizaciones era el lugar propicio para que los más débiles sacaran provecho y eso no es tan probable que suceda en muchas otras pistas de lo que queda del calendario.

Un punto para Cadillac, además de histórico, habría significado quedar por delante de Aston Martin en el campeonato de constructores y en lugar de estar en su casillero fue a dar al de Fernando Alonso.

No es exagerado pensar que la cosecha de puntos de Cadillac y Aston Martin en 2026 sea tan mínima como lo es ahora, que tal vez no vuelvan a puntuar ninguno de los dos —o sí, pero no será en gran escala—, por lo que quedar en décimo o undécimo, marcará una diferencia de 8 a 10 millones de dólares de premio por escudería.

Ojalá haya más carreras raras, llenas de incidentes y así tanto Checo, Cadillac y Aston Martin tengan oportunidad de acercarse al Top 10 que es la zona que reparte puntos.