No todos los días se ve al presidente de una nación con chaleco de fotógrafo, cámara en mano y listo para tirar en el Hungaroring
El presidente de Chequia, Petr Pavel, apareció en el Hungaroring, sede del Gran Premio de Hungría, no como parte de una comitiva ejecutiva, tampoco como un mero aficionado que, por su estatus diplomático fue recibido por las autoridades de la Fórmula 1. El presidente apareció con un chaleco de fotógrafo acreditado, una cámara y sus respectivos lentes.
Es la afición del presidente Petr Pavel, la fotografía y el deporte motor. No es la primera vez que se mete a un circuito de carreras para tirar desde los ‘booth’ para fotógrafos. Lo había hecho en Brna, en su Chqueia, para carreras de Moto GP; en NASCAR en Estados Unidos, en el duro Rally Dakar y recientemente en las 24 horas de LeMans.
Petr Pavel, antes de los 70 giros al Hungaroring, carrera que fue ganada por Lando Norris del equipo McLaren, estuvo en el paddock junto al CEO de la F1, Stefano Domenicali, y el Presidente de la FIA, Mohmmed Ben Sulayem.
El Gran Premio de Hungría fue la 11ª fecha de la temporada de Fórmula 1. Norris venció y fue acompañado en el podio por el Red Bull de Max Verstappen, segundo, y Kimi Antonelli, Mercedes, tercero; Antonelli afianza su liderato en el campeonato de pilotos con este podio y el mal resultado de Georger Russell, su compañero de equipo, y el complicado día que tuvo Lewis Hamilton, Ferrari, sus más cercanos perseguidores respectivamente.
La siguiente fecha de la temporada será el 23 de agosto en Zandvoort, Países Bajos, otra carrera cerca de Chequia y quizá el presidente Petr Pavel podría darse otra ‘escapada’.
En otras noticias del calendario de la F1, la categoría confirmó el Gran Premio de Bahréin, pero se correrá en Malasia, en la pista de Sepang, que no acoge a la máxima categoría del automovilismo desde hace nueve años.
