El equipo francés se quedó lejos en los entrenamientos de la primera fecha de F1 en Melbourne. El argentino fue 18º entre los 20 pilotos que giraron. Pierre Gasly se ubicó 16º.
Alpine cerró el primer día de la temporada 2026 de Fórmula 1 con una mueca. No se trata de hacer un mundo por dos sesiones de entrenamientos de la fecha inicial de la 77ª temporada del Mundial, especialmente porque se trata del estreno oficial de un revolucionario cambio técnico. Pero en la escudería de Enstone esperaban más, no hay dudas. Un solo dato valida eso: Flavio Briatore, como mandamás, decidió tirar al trasto el campeonato de 2025 para utilizar cada recurso de la planta en la construcción y diseño del chasis A526 de este año. El italiano también determinó dar de baja los motores Renault para pasar a ser cliente de Mercedes-Benz. Por eso, las posiciones de Franco Colapinto y Pierre Gasly en el cierre del viernes del GP de Australia no deben haber conformado a nadie.
El primer entrenamiento tenía a todos los usuarios de las unidades de potencia de la marca de la estrella lejos de la cima. En la previa se esperaba que los motores de Mercedes dominaran, pero el ensayo inicial mostró otro guion. Más allá de que los Alpine habían sido los peores usuarios de la unidad de potencia de las Flechas, tampoco es que otros con la misma herramienta habían brillado. Sin embargo, en la segunda sesión los tres primeros fueron pilotos empujados por potencia alemana: Oscar Piastri fue primero con su McLaren, seguido por Kimi Antonelli y George Russell, del equipo integral de la marca de Stuttgart. ¿Y Alpine? Volvió a ser el que quedó más lejos con el mismo motor.
Colapinto quedó 18º, con 1m22s619, a 2s890 de Piastri. En la primera salida había quedado a 3s058 de Charles Leclerc. Los tiempos de bajaron, pero la distancia del A526 fue casi la misma. El argentino quedó por delante únicamente de Valtteri Bottas (Cadillac), porque más atrás quedaron los Aston Martin (que no se sabe si llegarán a largar la carrera del domingo y apenas dieron un puñado de giros) y Checo Pérez, quien se quedó parado en la pista en su giro de salida de boxes.
Gasly, el compañero de Franco, fue más veloz (le ganó por 452 milésimas), pero apenas pudo ser 16º, por delante de Carlos Sainz, quien giró nueve vueltas con neumático medio antes de quedarse guardado en boxes por el resto de la sesión con problemas en su Williams. Justamente los autos de Grove, también usuarios de unidades de potencia Mercedes, llegaban a Australia con sus FW48 gorditos después de fallar una prueba de choque de la FIA, sin embargo quedaron por delante de los Alpine, que llegaron a Melbourne con la meta de pelear por la cabeza de la zona media de la parrilla. "No esperaba tener todos los problemas que tuvimos desde esta mañana", dijo el francés al finalizar la jornada y después de dar 15 vueltas en la segunda sesión (no realizó simulacro de carrera porque tuvo un inconveniente que lo dejó en boxes).
Colapinto sufrió un leve despiste en la segunda tanda (completó 26 giros) y, como si fuera poco, vivió un encontronazo con Lewis Hamilton. El argentino marchaba extremadamente lento por la recta principal y por la trayectoria ideal. El hetpacampeón viajaba a fondo con su Ferrari y debió esquivar a puro volantazo al Alpine para evitar un fuerte accidente. Los comisarios anotaron la situación y evaluarían una posible sanción para el argentino.
Fueron dos tandas de ensayos, las primeras del año, en una temporada que experimentará un desarrollo gigante en todos los equipos. No se trata de hacer un mundo, pero no hay dudas de que Alpine cerró el viernes con una mueca. Lejos en las posiciones y en los tiempos, dejando casi la misma imagen de 2025, cuando la expectativa para el inicio era gigante ante tamañas decisiones que se tomaron en los escritorios principales del team para este año. Este sábado se disputará la tercera tanda y la clasificación (madrugada de Latinoamérica) y ahí se verá la realidad de todos. Por ahora, los franceses están del lado del debe.
