A Donald Trump le costaría permitir que su hijo jugara futbol americano

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, con la Primera Dama, Melania Trump y su hijo Barron. JIM WATSON/AFP/Getty Images

El presidente de EE.UU., Donald Trump, admitió hoy que le costaría permitir que su hijo pequeño, Barron, de 12 años, jugara futbol americano, aunque aseguró que en última instancia dejaría que él decidiera.

Trump hizo esos comentarios en una entrevista con la cadena CBS, que se retransmitió hoy, el mismo día en el que los New England Patriots y Los Angeles Rams se enfrentan en el Super Bowl LIII, la mayor fiesta del deporte en EE.UU.

Preguntado sobre si dejaría a su hijo practicar ese deporte, Trump contestó: "Es una pregunta muy muy difícil. Una pregunta muy buena. ¿Si él quisiera? Sí. ¿Le encaminaría a eso? No, no lo haría".

"Es un deporte peligroso -añadió- y creo que es muy difícil (...) Odio decirlo porque me encanta ver el futbol. Y creo que la NFL (Liga de Fútbol Americano) es un gran producto, pero realmente creo que en lo que respecta a mi hijo, bueno he oído a jugadores de la NFL diciendo que no dejarían a sus hijos jugar al futbol. Así que no es algo único, pero me costaría mucho hacerlo".

Barron Trump, de 12 años, es el hijo pequeño del presidente y el único que tiene con la primera dama, Melania Trump, que es su tercera esposa.

Según explicó el mandatario, Barron juega mucho al futbol, conocido con el término 'soccer' en Estados Unidos.

"Juega mucho al futbol. Le gusta el futbol. Y mucha gente incluyéndome a mí, pensaba que el futbol probablemente nunca lo lograría en este país, pero realmente está avanzando rápidamente", según la opinión de Trump.

El mandatario y la primera dama tienen previsto ver el Super Bowl en uno de sus clubes de golf, en Palm Beach (Florida).

El expresidente Barack Obama (2009-2017), que tiene dos hijas, también dijo en una entrevista en 2013 que tendría que pensar "mucho y muy duro" antes de dejar practicar futbol americano a un hijo varón, si es que tuviera uno, debido al riesgo de sufrir graves lesiones.

En los últimos años, la NFL ha recibido críticas debido a que algunos de sus jugadores han sufrido daños cerebrales permanentes debido a repetidos golpes en la cabeza.

Una de esas enfermedades es la CTE (encefalopatía crónica traumática), un mal degenerativo que solo se detecta después de la muerte y que se ha detectado en las autopsias de deportistas que recibieron repetidos golpes en la cabeza, incluyendo jugadores de fútbol americano y de hockey sobre hielo.