El italiano superó al inglés de Ferrari para ganar el sprint del GP de Gran Bretaña, novena fecha de Fórmula 1. El de Mercedes estiró su ventaja al frente del Mundial.
De un lado, siete títulos del mundo, 106 victorias, 104 pole positions, el apoyo de miles y miles de fanáticos en las tribunas, 41 años y conocedor como pocos de los secretos de Silverstone. Del otro, un jovencito de 19, con apenas 32 carreras corridas en F1, cinco triunfos, cuatro pole positions y en su segunda visita a la catedral con un auto de la máxima categoría. El menú del sprint del GP de Gran Bretaña tenía una primera fila con una disparidad abismal en cuanto a números, pero con un presente, cuanto menos, parejo. Lewis Hamilton y Kimi Antonelli quedaron mano a mano en la pelea por el sprint de la novena fecha del Mundial. El maestro y el alumno. Porque el británico dejó la butaca de Mercedes que hoy ocupa el italiano, quien trató de aprovechar cada minuto que pasó cerca del heptacampeón cuando aún convivían en las Flechas. Y fue Kimi quien venció en la batalla.
Sí, es cierto, más allá de toda la novela y los condimentos que podía tener el duelo generacional, no deja de ser una carrera de autos. Y Mercedes es el mejor auto de la Fórmula 1 y Antonelli, el piloto que mejor lo exprime. Porque George Russell continúa en la senda de irregularidad que intentó dejar atrás tras su buen triunfo en Austria, pero el envión le duró un puñado de días: apenas fue cuarto en la carrera corta británica y nunca fue una amenaza para su encumbrado compañero.
Pero volviendo al duelo Antonelli-Hamilton, el inglés picó muy bien desde la pole y mantuvo la punta hasta la octava vuelta, con el italiano de Mercedes muy cerca. Pareció que solo era cuestión de tiempo para que Kimi superara a la Ferrari del inglés. Y fue en la octava vuelta, en esta bendita F1 en la que se habla de baterías, despliegue de energía y recarga, el W17 lo pasó casi parado a Lewis, quien no pudo hacer nada para defenderse. El boloñés sacó una rápida ventaja que estiró hasta los 2s745 con los que terminó ganando en la competencia de 17 giros.
"Fueron unas primeras vueltas muy divertidas con Lewis. Estábamos presionando muy fuerte. Cuando entré en la zona de adelantamiento, supe que mi oportunidad llegaría. Y luego, al salir de la curva cuatro, esa vuelta fue muy ajustada. Me puse a su lado en Brooklands, usé el turbo, intenté esperar y, obviamente, entré en Stowe y usé todo lo que tenía, y entonces pude adelantar. A partir de ese momento, simplemente intenté encontrar mi ritmo, romper la ventaja que tenía y luego rematar la faena”, dijo Antonelli, quien así firmó su primer triunfo en carrera sprint.
“Los Mercedes son especialmente rápidos hasta la curva seis, así que tuve que usar el turbo ahí. Una vez que Antonelli activó el modo de adelantamiento, no pude contenerlo. Sabía que venía", explicó Hamilton, quien se quedó con el segundo lugar y apuntará a sacar toda su chapa en Silverstone para luchar por la pole de este sábado y la carrera del domingo.
Detrás, Lando Norris sorprendió con su buena largada y el ritmo de carrera que le permitió terminar en el tercer lugar, por delante de Russell, quien con el cuarto puesto perdió tres puntos más con respecto a su compañero en la tabla (el italiano lidera con 179 contra 136 del inglés). Charles Leclerc (muy lejos de su compañero Hamilton), Max Verstappen (perdió muchísimo terreno en carrera por la falta de velocidad de su Red Bull con respecto a los rivales), Oscar Piastri (intrascendente con su McLaren) y Liam Lawson (mostró otra vez la gran mejora de Racing Bulls) completaron los ocho puestos que sumaron puntos en el sprint.
