El inglés de Mercedes dominó el tercer entrenamiento en el caluroso Montmeló. McLaren sigue siendo el rival más fuerte para los Mercedes.
La poca actividad fue el denominador común del tercer entrenamiento del GP de Barcelona-Cataluña, séptima fecha de Fórmula 1. En una pista súper conocida por todos los pilotos y los equipos (se usó en la pretemporada) y con un calor tórrido, la mayoría de las escuderías apostaron por un trabajo acotado en la última salida previa a la clasificación. La sesión comenzó solo con los Cadillac en dando vueltas (Valtteri Bottas terminó despistado y generó la única roja). La mayoría de los corredores salieron cerca de cumplirse la mitad de los 60 minutos de pista habilitada y George Russell fue el más veloz.
El inglés de Mercedes completó apenas 11 vueltas en la tanda, todas con neumáticos blandos y marcó 1m15s679 en la 11ª para quedarse con lo mejor. Su tiempo no superó al logrado por Lando Norris para dominar el viernes. Detrás de Russell quedó Oscar Piastri, con 1m18s893. El australiano mostró que McLaren está firme para pelear en Barcelona, siempre que la confiabilidad del MCL40 se mantenga.
Charles Leclerc fue tercero con su Ferrari y, como ocurrió el viernes, superó claramente a su compañero Lewis Hamilton (quinto). El monegasco marcó 1m15s922 y el inglés, 1m16s381. En el medio de los dos autos rojos se metió Lando Norris con el otro McLaren. Max Verstappen fue sexto y Kimi Antonelli, el líder del Mundial, fue séptimo. El italiano se encontró con Lance Stroll en pista y en su enojo por perder la vuelta le tiró su Mercedes encima, maniobra por la que el boloñés quedó bajo investigación.
La próxima salida será para la clasificación, que será muy complicada por el calor catalán (la pista rozó los 50 grados). Con la alta degradación que sufren todos, los neumáticos blandos tendrán rendimiento para una sola vuelta. Aquel que la pierda por algún motivo tendrá una gran complicación.
