El italiano cortó su racha de triunfos en el GP de Barcelona-Cataluña por un problema en su Mercedes, pero antes le asestó un golpe más a su compañero.
Kimi Antonelli se fue masticando bronca del GP de Barcelona-Cataluña, séptima fecha de Fórmula 1, porque se cortó su seguidilla de triunfos. Y fue de la peor manera: con un abandono que lo obligó a firmar un cero por primera vez en el año. Sin embargo, justo antes de tener que parar su Mercedes al costado de la pista tuvo tiempo para asestar otro golpe más en el ya mancillado espíritu de George Russell, su compañero de equipo.
En la parte final de la competencia, con Lewis Hamilton volando y estirando la brecha al frente para llegar su primer triunfo como piloto de Ferrari, se dio el duelo fuerte por el segundo puesto entre la dupla de las Flechas de Plata. Antonelli llegó a Montmeló como claro líder del torneo, con cinco triunfos seguidos y con el pecho inflado dentro de Mercedes con la paliza que le había pegado a Russell. El inglés necesitaba dar un golpe sobre la mesa en Barcelona para dar señales de vida, sobre todo, para marcar territorio en su propio reducto cada vez más italianizado.
Russell había sido el gran dominador del fin de semana catalán, refrendado con la pole position. Antonelli había estado siempre detrás del inglés. Ya con la carrera definida en favor de Hamilton, George quería cerrar el segundo puesto, por delante de Kimi. Pero el jovencito e impetuoso italiano de apenas 19 años fue por todo. Con un ritmo notablemente superior al de se compañero, redujo la brecha y lo atacó. El tercer lugar era un buen negocio porque se llevaba una buena bolsa de puntos, pero Antonelli no se conforma, quiere más y va al ataque. Es el tipo de pilotos que genera adrenalina en el público, que invitan a ver carreras. Y se tiró a pasar a su compañero en una maniobra ajustadísima, que podría haber terminado con los dos autos afuera, cero puntos para Mercedes y escándalo.
Antonelli inició la maniobra en la recta principal, se tiró por adentro y Russell lo apretó al límite para dejarlo sin pista. El pequeñín se la bancó y dejó su W17 puesto y hubo toque. El alerón delantero del boloñés perdió el endplate izquierdo, pero logró superarlo en la primera curva. Ovación para Antonelli, quien a cuatro vueltas del final logró superar a Russell y dejarlo atrás en un fin de semana en el que había estado siempre atrás. Enorme golpe para el espíritu del inglés, quien no pudo doblegar al italiano ni habiendo estado mejor en cada salida a pista.
Casi de inmediato, antes de completar el giro, la unidad de potencia del Mercedes de Antonelli se detuvo, después de un ruido raro (otra problema más de batería para los impulsores alemanes), todo se terminó. “Creo que fuimos los más rápidos en pista hoy. Es cierto, Lewis al final fue muy rápido, pero en el segundo stint nosotros fuimos súper rápidos. El ritmo fue muy bueno, por supuesto, Lewis después del coche de seguridad virtual era imposible de alcanzar. Por cierto, me alegro mucho por él, me alegra que haya conseguido su primera victoria con Ferrari. Por mi parte, es muy decepcionante, me siento un poco vacío, para ser sincero. Pero para ser justos, estas cosas le pasan a todo el mundo. Lo más importante ahora es volver más fuertes”, dijo Antonelli.
El italiano se fue con preocupación por la fiabilidad de las unidades de potencia, que ya sufrieron también Lando Norris, Oscar Piastri, Franco Colapinto y Russell, todos usuarios de la marca alemana. “Nuestro monoplaza es muy competitivo, pero la fiabilidad es un aspecto que debemos mejorar, ya que estamos perdiendo demasiados puntos. Sin embargo, a pesar de la decepción, me voy de Barcelona con la cabeza bien alta porque el ritmo en carrera fue muy bueno”.
