El tetracampeón del mundo sufrió una fuerte salida de pista con su Red Bull en la primera curva y terminó contra el muro.
Max Verstappen tuvo un comienzo impensado de la 77ª temporada de Fórmula 1. El neerlandés cerró su paso por la clasificación sin cerrar un giro, afuera en Q1, despistado, con su Red Bull golpeado y con dolor en una muñeca.
El neerlandés fue de los últimos pilotos en salir a pista durante la Q1, que tuvo dos que ni siquiera salieron: Carlos Sainz y Lance Stroll. Pasar el primer corte no era más que un mero trámite para el piloto del equipo de las bebidas energizantes. Sin embargo, cuando abrió su primer intento lanzado, llegó a la primera curva y algo extraño ocurrió en el RB22: se bloqueó completamente el tren trasero, entró en trompo, se despistó y terminó contra las barreras de contención.
“Se bloqueó en la parte trasera, fantástico”, dijo Max por la radio cuando el viaje de su auto descontrolado finalmente se terminó. El impacto contra la pared no fue muy fuerte, sin embargo, el excampeón se bajó el auto y se tomó una de sus muñecas, haciendo gestos de dolor.
Verstappen recibió a regañadientes a la nueva era de Fórmula 1 con las unidades de potencia flamantes que tienen mucha mayor importancia la energía eléctrica y la recarga de las baterías. “Es una Fórmula E con esteroides”, bramó después de su primer contacto con el auto en pretemporada. Finalmente, el estreno de la nueva normativa lo encontrará con su peor posición de largada para una primera fecha de temporada: 20º, solo por delante de los dos que no giraron.
En otra situación, el fin de semana de Verstappen estaba perdido, pero con nueva normativa, autos que se quedan parados en pista por la falta de confiabilidad que mostraron varios con el nuevo reglamento y con coches que por primera vez van a estar en carrera, con el nuevo sistema de superación, todo puede pasar.
