Austin Reaves tiene la intención de firmar un contrato máximo de 4 años y 185 millones de dólares para volver a Lakers, según fuentes de ESPN.
Austin Reaves, estrella de Los Angeles Lakers, tiene previsto firmar un contrato máximo de cuatro años y 185 millones de dólares para regresar a la franquicia, el cual incluye una opción de jugador para la última temporada (2029-30), según informaron fuentes a Shams Charania, de ESPN.
Reaves rechazó su opción de jugador de 14.9 millones de dólares para allanar el camino hacia este nuevo contrato máximo, que se convierte en el contrato más lucrativo en la historia de la NBA para un jugador no seleccionado en el draft.
Los Lakers y los agentes de Reaves —Aaron Reilly y Reggie Berry, de la agencia AMR— trabajaron en las negociaciones durante los últimos 10 días, una vez que los equipos pudieron comenzar a negociar con sus propios agentes libres.
El acuerdo con Reaves no afecta a la flexibilidad salarial de los Lakers este verano, ya que el espacio salarial proyectado del equipo ya contemplaba la retención por tope salarial de 20.9 millones de dólares correspondiente a Reaves. Él firmará al final, una vez que los Lakers hayan agotado su margen salarial; el contrato comenzará con un salario de 41.3 millones de dólares en el primer año.
Rob Pelinka, presidente de operaciones de baloncesto y gerente general de los Lakers, dejó claro durante las entrevistas de fin de temporada que el regreso de Reaves era una prioridad.
"Comenzó su trayectoria aquí como Laker y nos ha dejado muy claro que quiere que su camino continúe como Laker", declaró Pelinka. "Queremos que su odisea siga desarrollándose vistiendo el púrpura y oro".
La temporada pasada, Reaves promedió 23.3 puntos con un 49% de efectividad en tiros de campo (36% en triples), además de 5.5 asistencias, 4.7 rebotes y 1.1 robos; sin embargo, disputó solo 51 partidos —la cifra más baja de su carrera— debido a lesiones en la pantorrilla y el músculo oblicuo. Esta última lesión le hizo perderse el inicio de la serie de primera ronda de los playoffs contra los Houston Rockets. El escolta, de 28 años, trabajó intensamente en su recuperación para volver a tiempo para los playoffs, donde promedió 20.0 puntos y 5.8 asistencias en seis partidos antes de que los Lakers fueran eliminados en la segunda ronda por los Oklahoma City Thunder.
Dave McMenamin y Bobby Marks, de ESPN, contribuyeron a este informe.
