Nunca son fáciles los partidos entre jugadores del mismo país. Estuvo bien claro en el partido que protagonizaron los italianos Fabio Fognini y Salvatore Caruso en la segunda ronda del Australian Open, que terminó con victoria para el nacido en San Remo.
"Tuvimos diferentes opiniones al final del partido y sí, es algo que debería quedar en los vestuarios. Por eso mismo, voy a hablar con él en los próximos días porque somos amigos", sostuvo quien fue derrotado por 6-4, 2-6, 6-2, 3-6 y 6-7 (12).
No obstante, Caruso eligió no hacer leña del árbol caído y sentenció: "Sé que los micrófonos agarraron algunas palabras, si saben italiano tendrán suerte de saber qué dijimos, pero yo no voy a decir más nada, lo siento".
Foginini, además, siguió por la línea de su amigo y colega: "Aunque tengan lo que dijimos en italiano o en inglés, no me importa, me conocen y saben que lo que pasa dentro de la cancha queda allí. No sé si lo manejé bien o no. Creo que tuve un poco más de suerte, pero no es tan importante porque esas cosas suelen pasar dentro de la cancha".
