El cerebro del puntero: Gutiérrez Taboada, el estratega de 39 años que hace volar a Newman

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¡Infartante final en La Catedral de San Isidro! Alumni quedó en la puerta del try que pudo otorgarle el triunfo ante el CASI (2:40)

Newman no detiene su andar. Suma una victoria tras otra y se consolida en lo más alto del URBA Top 14 Copa Macro presentada por Zurich. El último sábado el examen fue CUBA, en Villa de Mayo, y el Bordó se terminó abrazando a un trabajadísimo 31-26. Más allá de los puntos, lo que verdaderamente impacta de este presente es la madurez colectiva para sobrellevar los distintos pasajes del juego, templando el carácter ante la adversidad. Y si existe un nombre propio capaz de regular ese rodaje es Gonzalo Gutiérrez Taboada. A sus 39 años, el apertura sigue estirando su vigencia absoluta, regalando un tamiz diferente cada vez que sus manos entran en contacto con la pelota.

“La madurez se va construyendo, es un poco equilibrio entre juventud y experiencia, creo que hoy tenemos ese lindo equilibrio en donde los más chicos vienen jugando hace rato y también a la vez tenemos un par de jugadores experimentados. Eso de alguna manera te da la madurez para ir entendiendo el partido, para ir conociendo también los momentos del equipo. No entrar en desesperación cuando son malos, tampoco volverte loco cuando son buenos. Ir transitándolo con más equilibrio que creo que está buenísimo y eso te hace gestionar mejor los momentos malos y aprovechar los buenos”, analiza el propio Gutiérrez Taboada, desmenuzando la filosofía del líder del torneo.

Casi dos décadas en la Primera del club respaldan a un jugador que se transformó a la par del almanaque: de aquel juvenil explosivo que irrumpió como un fullback picante al estratega fino, cerebral y tiempista de hoy. Mucha agua corrió bajo el puente desde aquel 2007 que lo vio debutar oficialmente. El tiempo, ese gran maestro, lo paseó por los infinitos estados del deporte: de la frustración a la gloria, transitando toda la gama de grises, alegrías, tristezas, abrazos y soledades. Hoy es momento de disfrutar. Así lo entiende el diez, a quien todavía le queda hilo en el carretel.

Su trayectoria es tan vasta como intachable. En el ámbito de la URBA descolla no solo por su talento, sino por el unánime respeto de sus rivales; ajeno a las polémicas y con el perfil bajo como bandera, habla donde mejor le sale: adentro de la cancha. Ese nivel sostenido lo llevó a vestir las camisetas del Seleccionado de Buenos Aires, de Los Pumas 7’s y a sellar su debut internacional con Los Pumas ante Chile, el 4 de junio de 2016, inscribiendo su nombre como el Puma número 847. El reconocimiento global de su juego decantó en 2022, cuando fue galardonado con el prestigioso Cap de la URBA. Luego la historia reciente es conocida: campeón 2025 de la URBA y del Nacional de Clubes.

Esa jerarquía genera devoción puertas adentro. “Por suerte lo tenemos nosotros”, se alivia Alejandro Urtubey. El capitán del Cardenal no escatima en elogios para con su estratega: “es el mejor jugador de este club y del torneo. Marca la diferencia, un tipo concentrado que están en los detalles, que se entrena como si tuviese 20. Agradecidos todos los días de tenerlos cerca, porque aparte es un tipazo”.

El cariño y la admiración son unánimes en Benavídez. Justo Ortiz Basualdo, wing del equipo, define al 10 como el “pibe de 39 años” y se rinde ante su actualidad: “la verdad que es una locura. O sea, nosotros no lo podemos dimensionar muy bien porque lo vemos entrenando a la par y te pasa por encima, entonces no parece que tiene esa edad. Él dice que se siente mejor que nunca y el tiempo no pasa para él y cada vez tiene más experiencia y juega mejor. Es un regalo, es un placer jugar con él y vas aprendiendo a jugar porque sabés que tenés que estar atento porque de la nada se puede cortar o tirarte un salteo para ponerte en juego”.

Mirando el espejo de los grandes deportistas de la historia moderna, Scooby encuentra su propio combustible para ganarle la batalla al paso de los años. “No hay mas lindo ejemplo que Messi”, desliza al reflexionar sobre los extremos de la carrera. “Disfruto mucho de jugar al rugby. Me cuido y la verdad que siento que cada vez me siento mejor. Realmente termino cansado y golpeado porque los 39 no vienen solos. Poder compartir con gente que por ahí le saco casi 20 años. Me parece una locura hacerte amigos muchos más chicos”.

La vida y el deporte suelen cruzarse en el mismo andarivel, pero a veces el destino cambia el paso. Este conductor de raza, el que inventa espacios donde no los hay y frena el reloj cada fin de semana con su sabiduría, se prepara ahora para pisar una cancha totalmente desconocida. El manual del estratega no sirve ante la inminencia de la paternidad. Cuando se le pregunta qué combustible le queda en el tanque y cuál es su utopía en el horizonte del rugby, la respuesta brota con la pureza de un romántico del club: “Salir campeón con Newman nuevamente, obvio, y que mi hija me vaya a ver jugar al rugby". La cuenta regresiva ya empezó: en apenas unos días será padre por primera vez, y el diez ya sabe que ese será, por escándalo, el partido de su vida.