Por la primera fecha del Nations Championship, Irlanda se quedó con un partidazo y superó a Australia por 33-31 en Allianz Stadium de Sídney. El conjuinto europeo pudo dar vuelta el partido a minutos de final y se quedó con una sufrida victoria.
En la primera mitad del partido hubo muchísima paridad entre ambos donde las defensas no pudieron prevalecer, se cometieron algunos errores en los tackles y ambos equipos pudieron llegar al ingoal en varias oportundiades, pero con matices en las formas en las cuales apoyaron sus tries.
El equipo local fue sumamente preciso para encontrar los huecos en la defensa, abrieron mucho la pelota, consiguieron juntar la defensa y con pases profundos y precisos, pudieron llegar al ingoal en la bandera. A pocos minutos dehaber arrancado, Dylan Pietsch apoyó sobre la línea para abrir el marcador.
Por su parte, Irlanda reaccionó rápido y volviendo a sus origines del line y maul, llegó a la primera conquista en manos de Cian Prendergast. Antes de llegar a los 20 minutos del primer tiempo, ambos equipos lograron llegar al ingoal para seguir mostrando la paridad ofensiva que había entre ambos.
Para los Wallabies apoyó Jock Campbell y para el Trébol lo hizo Josh van ver Flier. A partir de ahí, Australia se mostró mas seguro en defensa pudo evitar las intervenciones en los 22 metros del rival y con las conquistas de Josh Canham y Ryan Lonergan sacó una buena ventaja en el marcador.
En la última jugada de la primera mitad, Jaminson Gibson-Park se filtró en una defensa cansada y pudo apoyar la conquista para poner a su equipo a tiro. El complemento empezó igual como terminó el primer tiempo: Irlanda presionó mucho en la salida, fue más preciso a la hora de tacklear y ganar la línea de ventaja.
Por esto, consiguieron llegar a la primera conquista a pocos minutos de empezado en manos de Hugo Keenan. Este try fue como un shock para los locales porque se metieron en el partido y pasados los 10 minutos, Tate McDermott se vistió de forward, embistió toda la defensa y pudo llegar al ingoal en el último suspiro.
A partir de ahí hasta los minutos finales, a Irlanda le costó mucho hilvanar buenas jugadas sobretodo por la supremacía que tuvo Australia en la zona de contacto. A pesar de esto, los europeos no se dieron por vencidos y a tres minutos del final, Thomas Clarkson llegó al ingoal soportando varios tackles al mismo tiempo y sacó provecho del hombre de más por la amarilla a Lachlan Shaw
Sam Prendergast no falló en la conversión y a menos de dos minutos del final Irlanda se puso 33-31 arriba en el marcador. En los últimos instantes, los Wallabies quisieron hacer lo que le dio mucho frutos a lo largo de todo el partido y consiguieron un penal algo alejado de los postes.
Ben Donaldson se hizo cargo de la pelota, pateó con mucha potencia pero se le fue por el primer poste y decretó el final del partido con la victoria de Irlanda ante Australia en Sidney.
