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Argentino, el club de la URBA que impulsa el rugby en la Capital Nacional del Fútbol

Independiente y Racing son dos de los cinco grandes que tiene el fútbol argentino. Separados sus estadios por apenas 300 metros, disputan uno de los clásicos más apasionantes en una localidad que alberga también a equipos del ascenso como Arsenal de Sarandí, Dock Sud, San Telmo, El Porvenir o Victoriano Arenas.

Por esto, por su cultura futbolística y por sus casi 120 clubes de barrio, Avellaneda fue declarada por ley en 2020 como Capital Nacional del Fútbol.

Pero el rugby tiene también su lugar y gana cada vez más protagonismo. Prueba de ello es el Club Argentino de Rugby, que fue fundado en 1977, logró dos ascensos en tres temporadas y disfruta de un crecimiento auspicioso que espera sostener en los próximos años.

"Fuimos visitantes en todos lados": la difícil misión de consolidarse en Avellaneda

Instalarse en el barrio no fue fácil para el CAR. Sus primeros pasos los dio en un modesto espacio prestado en el parque de Villa Domínico. Con aporte de los socios, cenas para recaudar y rifando un auto, en 1979 compró un predio en el kilómetro 43,5 de la Ruta 2, más próximo de La Plata que de sus raíces. "Siempre cargamos a los fundadores que hubieran juntado más guita para comprar más cerca", bromea Carlos Duarte, su presidente.

Recién en 1987, Argentino hizo pie en su actual sede de la calle Eva Duarte de Perón, en las cercanías a un famoso centro comercial y rodeada por la UBA, el predio Tita Mattiussi de Racing y el Parque Municipal La Estación. Pero no fue hasta poco antes de la pandemia que dejó de jugar en el anexo (que aún conserva) y esa fue sin dudas una de las claves para la transformación de los últimos tiempos.

"Fuimos visitantes en todos lados. Pensá que somos todos de Avellaneda y que íbamos a jugar de locales a ese predio cuando no existía la autopista. Así se formó el club", recuerda Rodrigo Reymondes, hijo de un fundador, ex mandamás y desde hace unos años consejero en la URBA. "Perdíamos muchos chicos. Era peor que ir de visitante, que capaz tocaba más cerca. Siempre micros, siempre guita… muchos dejaban de jugar", coincide Duarte.

Para 2017, 30 años después de instalarse en el barrio, se da un paso clave para el Tino, que adquiere las escrituras y recibe un terreno extra que pertenecía al viejo ferrocarril. A pulmón, con los socios desmantelando galpones, rellenando terreno y algunas donaciones, para 2021 queda inaugurada una tercera cancha.

El mismo año, afilia al hockey femenino al Metropolitano y le compra el césped sintético a San Martín. Ahora, y con la modernización del gimnasio y los espacios comunes, cada vez más chicos y chicas disfrutan del deporte y la vida social del club, pero cerca de casa. "Es nuestra 'Luna de Avellaneda'", describe Reymondes con orgullo y romanticismo, recordando la clásica película protagonizada por Ricardo Darín.

Quizás uno de los mayores desafíos para Argentino es la captación de jugadores desde las infantiles. A diferencia de lo que sucede en otras localidades, en Avellaneda no hay colegios con tradición en el rugby y, entre tanta oferta de fútbol y otras disciplinas, es todo un reto. "Se suman chicos más tarde. Antes venían a los 8, 10 años y ahora a los 13, 14, 15 están iniciando en el deporte. Estamos entendiendo esta nueva lógica que los chicos van probando distintos deportes hasta que llegan y se quedan acá", explicaron.

Por el contrario, se da una suerte de fidelización. Hoy día, el club está logrando retener a gran parte de las camadas de juveniles que suben al Plantel Superior. Esto se explica en parte por los buenos resultados de los últimos años. Tanto es así que, en ocasiones, se logra armar una Preintermedia D, algo no menor para un equipo en esta división.

Dos ascensos en tres años

Después de casi una década peleando a mitad de tabla y sin demasiadas perspectivas en Grupo II (hoy Segunda), el CAR dio un verdadero salto de calidad y logró dos ascensos en apenas tres años: en 2022, se quedó con el título en Segunda y ya en 2024 se consagró en Primera C. Su primera temporada en la tercera división (Primera B) fue en este 2025 y el balance fue más que positivo, con un noveno puesto y fuera de la zona de riesgo.

"Lo que hizo este buen momento en los últimos años es que los chicos se esfuercen y quieran jugar. Antes la mitad dejaba. Hoy se motivan y quieren seguir porque se puede estudiar, trabajar y jugar al rugby", comentó Duarte.

"Acá era como un Puma": Nahuel Clausen, de la Primera B de la URBA a Pampas

En la fecha 7 del último Súper Rugby Américas, Juan Manuel Leguizamón sorprendió con la inclusión de Nahuel Clausen. El wing llegó al plantel como invitado, pero gustó en los entrenamientos, apoyó un hattrick en su debut ante Cobras de Brasil y quedó.

El hijo de Néstor Clausen -futbolista campeón del mundo con Argentina en México 1986 y emblemático jugador de Independiente- puso a Argentino en el radar como pocas veces y se convirtió en un ícono de su club.

"Fue una alegría total. Acá era como un Puma. Una satisfacción total desde lo que brindamos para que los chicos crezcan deportivamente y humanamente. Los chiquitos lo quieren imitar, quieren ser como él. Para los más grandes sirve también porque ven que jugás en un equipo recién ascendido de Primera C y te ven. Saben que existís y tenés chances que te llamen algún día. Obviamente Nahuel tiene unas condiciones fantásticas, tiene sangre de un campeón del Mundo", marcó Duarte.

¿Cuáles son los clásicos del CAR?

Por sus cruces a lo largo de los años, las principales rivalidades de Argentino estaban en el vecino partido de Quilmes. "Cuando nosotros jugábamos el clásico eran CUQ y Don Bosco. Después de muchos años volvimos a encontrarnos en esta categoría y la relación con ambos es muy buena", recuerda Duarte.

Sin embargo, explicó que también "hay un clásico con Lanús por cercanía" y por Jorge Farfalla, quien impulsó el rugby en ambas instituciones. "Caballo" fue fundador de Lanús e incluso la cancha del Vikingo lleva su nombre. Pero pasó unos años también en el CAR hasta que volvió a su primer amor.

Desde 2022, con el ascenso del Tino a Primera C, se acordó que cada cruce pondría en juego la Copa Jorge Farfalla. En julio de 2023, poco antes de su fallecimiento, el emblema que unió a dos instituciones pudo disfrutar en vida del homenaje que ambos le rindieron.

A día de hoy, existe un nuevo club en el barrio que podría construir un derby a futuro. Se trata de Avellaneda Rugby Club, que nació en 2012 como proyecto del área de deportes del Municipio y su Primera milita en el Formativo de la URBA. A su vez, cuenta infantiles, juveniles, femenino y veteranos. En definitiva, más personas de la zona jugando.

Así lo ven desde Argentino: "Nos interesa que crezca el rugby en Avellaneda y en todos lados. Convivimos perfectamente. Hemos jugado amistosos y durante mucho tiempo que no tenían la cancha habilitada, hemos prestado nuestras canchas sin ningún problema".

El aporte de Pope Morel y las leyendas de Los Pumas

Sin dudas, un capítulo aparte en la historia reciente de Argentino merece Fernando Morel. Pope, emblema del CASI y de Los Pumas, se acercó al club a fines de 2014 como embajador de una marca de materiales y conectó rápidamente con su gente.

"Gran parte de los diez años para acá que venimos creciendo deporivamente está muy involucrado Pope", afirma Duarte. "Primero venía a charlar, después empezó a ayudar en el scrum y se quedó. Fue entrenador de la Primera por dos años". Para el presidente, no hay dudas que la aparición de Morel "directa o indirectamente, hizo un clic" en el CAR. Y explicó: "Todos tenemos una misma escuela, los entrenadores enseñan de una manera. Hay una línea de cómo enseñar".

"Nos enamoramos todos", suma Reymondes sobre Morel. "Estuvo cuatro años viniendo todas las semanas. En esa buena relación nos hizo conocer a Pumas que jugaron con él, como Hugo Porta, al Chapa Branca, el Tano Loffreda, Gabriel Travaglini... De todos ellos aprendimos mucho". Un vínculo que sin dudas le sirvió al conjunto de Avellaneda para alcanzar un nuevo nivel, no como equipo, sino como club.

El futuro de Argentino: consolidar su momento y pisar sobre seguro

Pensando en la posteridad, para la dirigencia está claro que el crecimiento de Argentino y de un deporte "ajeno" al barrio debe ser progresivo y sentando las bases para tener cimientos sólidos. Construir sobre un buen presente es sin dudas un gran punto de partida y hacia allí apunta la institución. Mientras, el rugby planea una gira a Europa en 2027 para celebrar los primeros 50 años de vida.

"No tenemos pretensiones de tener más terrenos porque es imposible. Acá se van a resolver nuestros días. Tenemos muchas obras por hacer, tenemos que crecer para arriba porque no queda mucho espacio", comentó Duarte. ¿Y en el plano deportivo? "Queremos crecer en números de jugadores, mantenernos en esta categoría unos años y seguir subiendo pero siempre y cuando logremos potenciar infantiles, juveniles y que lleguen preparados a Primera".

Mañana -como ayer y como hoy- la pelota redonda seguirá siendo la fascinación de casi todo Avellaneda. Pero, en la Capital Nacional del Fútbol, el rugby ya ganó su lugar y empuja cada vez con más fuerza.