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El regreso de Ramiro Herrera: Jerarquía y oficio en el triunfo de Hindú ante el SIC

Ramiro Herrera, en Hindú. Profocus

El escenario no podía ser más exigente: un clásico en Boulogne, la punta del URBA Top 14 en disputa y un rival que venía demoliendo estructuras. En ese contexto, a los 20 minutos de la segunda parte el ex Puma, Ramiro Herrera, volvió a pisar el césped para defender los colores de Hindú. El pilar formado en Chenque de Comodoro Rivadavia regresó a la URBA luego de cuatro años. Fue un retorno con sabor a victoria épica, sellando el sexto triunfo en fila del "Elefante" por un ajustadísimo 32-31 ante el SIC que lo mantiene en la cima de la tabla de posiciones.

Tras su paso por la MLR 2023 con Old Glory y una tendinitis que lo marginó de la temporada, Herrera decidió tomar un tiempo, pero no le puso el broche final a una carrera ilustre que incluyó escalas en Castres, Jaguares, Stade Francais y La Rochelle. Atrás quedó su útima temporada en 2022 con la camiseta azul y amarilla: “Empecé a entrenar con ganas de dar una mano, con humildad y después fue fluyendo y se fue dando de a poquito. No me imaginé ni cómo ni cuándo. Simplemente iba a entrenar, me ponía de a poquito mejor", confesó sobre el proceso silencioso que lo llevó a estar nuevamente en la consideración del staff técnico para un partido de semejante magnitud.

El regreso no fue algo planeado fríamente en una oficina, sino que nació del contacto cotidiano con el pasto y la gente. Herrera explicó que el deseo de volver a jugar surgió de manera orgánica: "Creo que el bicho empezó a picar cuando cada vez iba más seguido al club, dando una mano a los juveniles y después entrenando a la par de los chicos. Creo que ahí empecé a agarrar confianza con el grupo. Cuando estás bien y te sentís parte de un grupo es más llevadero". Esa pertenencia fue el combustible necesario para someterse nuevamente al rigor de la alta competencia a los 37 años.

A pesar de su vasta experiencia internacional, 40 caps con Los Pumas, y de haber vestido la camiseta de Pampas XV, Herrera no ocultó su sorpresa ante el nivel actual del torneo local. Al ser consultado sobre lo que percibió en el campo, fue contundente: "Me encontré con un rugby más dinámico, más preciso, más armado. Con chicos que están en muy buena forma física. Yo ya que tengo 37 y me tuve que poner a la par. Hoy se juega un rugby con mucha intensidad ".

El partido fue una montaña rusa emocional, un golpe a golpe donde el SIC buscó imponer su solidez, pero Hindú sacó a relucir su chapa de candidato. Herrera analizó la importancia de ganar y volver en un terreno tan hostil: "A veces las oportunidades no se eligen, llegan y hay que tomarlas. El SIC venía de muy buenos partidos... Nosotros agarrando confianza de a poco. Lo más duro en el rugby a veces es confirmar lo bueno que venís haciendo y qué mejor que hacerlo con un equipo que te deja expuesto en todos lados, en las formaciones fijas, en la defensa y en el ataque".

Finalmente, con la parsimonia de quien ya lo ha vivido todo en este deporte, el pilar mira hacia adelante sin grandes pretensiones más que la de seguir sumando desde donde toque. "La verdad que no me planteo mucho, es día a día, ir a disfrutar al club como siempre, yendo a disfrutar de entrenar a los juveniles y también ahora en donde me toque", señaló Herrera. Para él, el secreto de este presente exitoso radica en la autocrítica y la templanza: "Saber dónde estamos, cómo se nos dio el partido... soy un convencido que hay que construir los partidos como para no tener este desgaste emocional todos los fines de semana".