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Agustín Mazzilli y un gol destinado a hacer historia

25 segundos que marcaron la historia del hockey argentino. Con Agustín Mazzilli como protagonista de un gol que pone la piel de gallina, hace 10 años Los Leones consiguieron la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Pero el logro fue 100% colectivo, y el 4 a 2 de esa final ante Bélgica fue producto de un trabajo en equipo. “Hoy, 10 años después y habiendo pasado ya dos Juegos Olímpicos donde los equipos intentan llegar y salir campeones, veo que fue realmente épico lo que hicimos, más para un seleccionado que no había tenido nunca logros en ese torneo”, comentó el Pájaro.

Los Leones del 2016 solían pelear la zona media de las tablas de los certámenes internacionales, y transitar eso les abrió el camino hacia aquel oro. Fueron partido a partido, siempre con la humildad y la cabeza fría, pero con mucha certeza. Solo cuando clasificaron a semifinales se permitieron pensar el famoso “¿Qué pasa si…?”, y el sueño de convertirse en los dueños de la medalla dorada fue mejor de lo que creían, pero fue eso, un sueño del cual despertaron para darse cuenta de que las cosas no estaban del todo bien. La solidez que tenían como equipo se desmoronó luego de los Juegos y con eso la posibilidad de seguir consiguiendo títulos. “Me da mucha lástima que haya pasado, todos somos responsables en alguna parte, cada uno en lo suyo, y creo que podríamos haber conseguido un montón de cosas más si no sucedía”.

La mentalidad que los llevó a ser lo mejores

Según el Pájaro, el camino comenzó cuando el Chapa Retegui tomó las riendas del equipo en 2013. Ese mismo año se midieron con Alemania e Inglaterra y demostraron que podían jugarle de igual a igual. Luego del Mundial 2014, donde Los Leones consiguieron la medalla de bronce, tocaba preparar los Juegos Olímpicos. Tener la convicción de que podían ser competencia de las potencias los motivó a hacer el torneo que hicieron.

Cuando entraron en semifinales fue cuando la posibilidad de salir campeones no solo era real, sino que era a lo que aspiraban. “Queríamos salir campeones. Sabíamos que era difícil y que era complicado pero la verdad es que no es que era algo loco de pensar. Teníamos el mejor córner corto del mundo, un gran arquero -que si no era de los mejores pegaba en el palo- y defensivamente éramos un equipo hiper sólido”.

Los amistosos previos a los Juegos fueron clave para la mentalidad que tuvo el equipo durante todo el torneo. Particularmente luego de ganarle a Australia -último campeón del mundo- y después del partido con Inglaterra, donde vieron como los ingleses se quedaban en mitad de cancha mirando como el Acha (Peillat) tiraba córner cortos. “No había que creérsela, eso creo que fue algo bueno que tuvimos, por lo menos con ese equipo. Por haber estado acostumbrados a perder tanto no podíamos creernos que éramos más porque la verdad que la costumbre que teníamos era de estar en un lugar más abajo”. Así fue como Los Leones, de a poco fueron escalando.

El gol que ya estaba escrito

Argentina pierde la bocha en ataque, faltando menos de 30 segundos para que termine el partido. Bélgica, con un jugador más en cancha luego de sacar al arquero decide cambiar de lado en la salida, y ahí fue donde apareció Agustín Mazzilli. “En el partido contra España habíamos tenido una situación similar y Mati Rey fue el único que había ido a presionar. Fue por la iniciativa de él que me mandé, además conocía mucho al defensor belga (Loïck Luypaert) y sabía sus gestos”. Un gol que definió el momento y la historia argentina para siempre, y eso es lo que lo hace 100% Agustín Mazzilli: la decisión de ir a buscar esa bocha. Siempre le gustó aprender del resto, y fue gracias a lo que hizo Mati contra los españoles, que se sorprendió y decidió recrearlo. “Fui copiando cosas. Siempre me gustó mirar a mis compañeros y aprender de ellos. Fue de lo que me nutrí siempre y prefiero rodearme de buenos jugadores y no ser yo el mejor”.

En más de una oportunidad, durante los Juegos, Agustín soñó que metía un gol sin arquero. Siempre igual, sin un rival definido, pero se veía a él mismo entrando al arco con la bocha. “Cuando pasó el gol tuve la sensación de que era una situación que ya había vivido”. El equipo argentino estaba destinado a hacer historia, y Mazzilli a anotar un gol que quedó plasmado en la mente de todos los argentinos, para toda la vida.

Si lo tengo que definir en una palabra es merecido, por el rendimiento del equipo y personalmente no había hecho un gol en esos Juegos Olímpicos. Si bien no me molestaba, cuando le conté el sueño a Juani Gilardi me dijo: ‘Quedate tranquilo, va a llegar en el mejor momento’ y creo que necesitábamos que en ese momento se definiera el partido”. Fue tan recurrente que cuando estaba entrando al arco ya sabía que era lo que tenía que hacer, y fue ahí donde la visualización y manifestación onírica se convirtió en realidad, se unieron las dos partes y se sentó en el arco esperándo al resto del equipo. "Recomiendo que alguna vez festejen mirando a sus compañeros. Veía gente corriendo desde la mitad de cancha, deslizándose casi desde el borde del área, algunos tirando los palos, es tremendo".

10 años después, Agus disfruta del deporte en su forma amateur jugando el Torneo Metropolitano con Lomas Athletic Club. “No tengo ni idea cual será mi futuro, pero me estoy dando cuenta que no hay que ponerse límites en las cosas, ni cerrarse a nada. Todavía tengo ganas de competir y jugar al hockey, así que lo seguiré haciendo mientras mi rodilla me lo permita”, finalizó.