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Portero mexicano en Nicaragua "presume" buena recuperación tras diagnóstico de cáncer

Bernardo Gradilla da una buena cara ante el momento que está atravesando en Nicaragua Cortesía: Bernardo Gradilla

El portero mexicano Bernardo Gradilla le sonríe a la vida, luego de finalizar los tres ciclos de quimioterapia y estar a la espera de dar el último paso para declararse totalmente sano para vestirse otra vez de futbolista y continuar su carrera con el equipo nicaragüense Diriangén Fútbol Club.

“Gracias a Dios ya estoy mucho mejor. La semana siguiente me haré otros exámenes y luego tendré cita con el oncólogo para comparar tomografías y checar unos exámenes de sangre que tengo que hacerme para poder determinar el diagnóstico. Mi doctor es uno de los mejores de Nicaragua y de acuerdo a su experiencia me dice que todo marcha bien y que ya la próxima cita (dentro de un mes) será para festejar que estoy fuera de peligro, y solo quedaría hacer los chequeos periódicos”, afirmó Bernardo Gradilla a ESPN Digital.

En octubre de 2019 empezó el calvario para el ex guardameta de Santos y Jaguares de Chiapas. “Primero fue el caos cuando detecto anomalías y me dicen que deben operarme y lo hicieron; todo fue rápido, me recuperé y volví a jugar. Luego viene el receso de diciembre y en ese momento aún no tenía el resultado de la biopsia. En enero el resultado fue malo y todo se me vino abajo”.

Revela que esa fue la etapa más complicada en lo mental, ya que “cuando a alguien le dicen que tiene cáncer se viene lo peor a la cabeza. Reaccioné con tranquilidad, pues así siempre he sido. Mis ganas de vivir son grandes y no me derrumbé por completo, porque tenía la esperanza que hubiera una equivocación en el diagnóstico”.

No se quedó de brazos cruzados, pidió una segunda opinión sobre su caso y el resultado salió igual. Dentro de lo bueno es que “me dijeron que mi cáncer era 90 por ciento curable y eso fue un respiro para mí. Lo primero que hice fue aceptar el problema, pues no debía negarme a ello. Desde el principio el doctor me dio: ‘te voy a curar, con la ayuda de la medicina, del conocimiento que tengo y primero Dios”.

De aquel tiempo a la fecha han transcurrido más de dos meses, tiempo en el que luchó por su vida, siempre con el apoyo de sus seres queridos y de gente de futbol como Jorge Torres Nilo, quien lo contactó y en dos ocasiones le brindó ayuda económica, pies las quimioterapias se las hizo en un hospital particular. El presidente de Coras de Nayarit siempre le tendió la mano también. Su actual club en Nicaragua también le apoyó y le sigue pagando su sueldo.

Está agradecido con la vida por estar a punto de decir ‘estoy curado’ y es cuando reflexiona que muchos no se dan cuenta o se niegan a decir que tienen un problema de salud “y en mi caso que fue en un testículo. He leído que muchos por pena no van al hospital, que no van al doctor. Yo no dudé en ir y el diagnóstico se hizo a tiempo”.

Con la fe por delante confía en que podrá volver a jugar en el torneo que se disputa en este momento en Nicaragua a puerta cerrada, cumplir su contrato a finalizar en mayo y renovarlo.

Más vulnerable al contagio

En cuanto a cómo se vive la pandemia del Coronavirus en Nicaragua advierte que por haber pasado por quimioterapias, personalmente tienen un alto riesgo de ser contagiadas “y estándolo a alta escala hay riesgo de muerte”.

“El doctor me dijo que tengo que estar aislado al 100 por ciento, no salir a la calle, recibir visitas. Estoy tranquilo en casa; mi hermana está conmigo. La estoy pasando bien porque no me expongo".