Gilberto Mora, de defender la playera de Cruz Azul a verdugo

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La infancia de Gilberto Mora en Tijuana: la seguridad de hacer golazos (1:58)

Cruz Azul fue su primer equipo en la frontera, antes de entrar a las Fuerzas Básicas de Tijuana


Cruz Azul fue su primer equipo de Gilberto Mora en la frontera, cuando llegó a Tijuana en 2015, con siete años de edad, tras pasar sus primeros años en Chiapas, donde nació. Gilito jugó en un combinado de la Liga Menor de Tijuana que defendía la playera de La Máquina, pero 11 años después fue el verdugo del equipo celeste con un gol en la victoria de Xolos 2-1 en el Estadio Caliente.

Antes de las fotos con Haaland, el intercambio de playera con Bellingham y las ofertas del futbol europeo, Gil Mora inició su camino a Primera División en Tijuana, primero con un equipo amateur llamado Cruz Azul, y después con su ingreso al CIX, el Centro de Iniciación Xoloitzcuintles.

El movimiento a Tijuana respondió a temas laborales de su padre, quien fue nombrado director técnico de la Sub-20 de Xolos en el Apertura 2015. En ese contexto, un amigo de la familia lo invitó a integrarse a Cruz Azul de la Liga Menor de Tijuana, un equipo sin vínculo oficial con la Máquina, aunque Jorge Navarro intentó en algún momento establecer una relación formal sin éxito.

“Él llegó a nuestro equipo y nos hizo ver más grandes de lo que éramos. En la 2007 nos daba un plus tenerlo ahí. Los mismos niños decían: ‘oye, este chavito sí la rompe’”, recuerda Jorge Navarro, quien dirigió al canterano en una categoría superior a la suya.

“Crecimos bastante con él en las dos categorías. Incluso llegamos a finales cuando él jugaba con nosotros. Fue un chico que, además de alegrías, nos dio mucha seguridad: la sensación de que sí podíamos competir”.

Wilson Rivas, entrenador de la categoría 2008 en Cruz Azul de la Liga Menor de Tijuana, lo recuerda como una aparición distinta desde el primer entrenamiento.

“Ves a un niño de ocho años y te das cuenta de inmediato: o vas muy adelantado o tu talento es demasiado natural. Eso fue lo primero que impresionó”, cuenta el técnico colombiano.

“Tenía un cambio de ritmo distinto al de todos. Frenaba, arrancaba, encaraba, soltaba la pelota o definía. Y su remate… siempre me llamó la atención cómo, con 8 o 9 años, pegaba tan bien con la izquierda. No era casualidad, lo hacía de forma natural. Yo lo disfrutaba mucho”.

Las actuaciones de Gilberto Mora en la Liga Menor de Tijuana, disputada en la Unidad Deportiva Jesús Romero Manzo, llamaron la atención de Eduardo Olguín, quien dirigió el selectivo de la liga entre 2017 y 2020. Solo coincidió con él en sus últimos dos años.

“Era el niño que más sobresalía en los equipos pequeños. Siempre tenía la pelota, no la perdía. Tenía una calidad que todavía mantiene”, recuerda Eduardo Olguín. “Se notaba que era diferente al resto”.

Con el paso del tiempo, Gilberto Mora acumuló títulos estatales con la selección de la Liga Menor de Tijuana, donde se ganó la titularidad de inmediato y también el respeto de compañeros y familias que veían de cerca su nivel.

“Los demás niños aprendían de él. Empezaron a imitar movimientos, a entender espacios, a copiar detalles que él hacía de forma natural. Marcó una diferencia y elevó el nivel de los que lo rodeaban”, dijo.