Diana Flores, estrella de la selección mexicana, narra su historia con Julio Ocaña, el coach a quien reconoce como su mentor y a le dedica su participación en el Mundial de flag.
Para Diana Flores, quarterback de la selección mexicana de flag football, el coach más importante de su carrera y a quien dedica sus actuaciones es Julio Ocaña.
“Para mí y para mucha gente, Julio Ocaña es y será el mejor coach de flag del mundo”, asevera Diana Flores, en entrevista con ESPN Digital. “Es el coach que me formó. Por él conocí, aprendí y vivo este deporte”.
DIanaFlores, quien forma parte del equipo mexicano y comenzó su trayectoria en este deporte a los ocho años, expresa su admiración y agradecimiento por Julio Ocaña, quien falleció el pasado 18 de abril de 2026. El Mundial de Flag Football 2026 de la IFAF será, por ello, la primera competencia en la que la acompañará “de una forma diferente”.
“El coach Julio Ocaña siempre supo que estaba presente en cada paso de mi vida. Cada gran logro se lo compartía y se lo dedicaba de alguna manera. Tuve la gran oportunidad de colgarle al cuello las medallas que gané junto con México. Y esta no va a ser la excepción.
“Me da mucha inspiración saber que ahora estará acompañándome de una forma diferente, que va a estar más cerca. Y, claro, este Mundial es completamente para él”, agrega Diana, quien comenzó su aventura teniendo a su hermano Jaime, actual coach de la selección de Suiza, como aliado.
Julio Ocaña, más que un coach, parte de la familia
Al vivir muy cerca del casillero de las Águilas Blancas, el papá de Diana, Jaime Flores, tuvo la iniciativa de llevarlos con ese equipo con el objetivo de que introdujeran en el mundo de los emparrillados.
Diana tenía ocho años. Era de talla pequeña, pero con una energía desbordante. Ahí conoció al coach Ocaña, responsable del programa de tochito, quien detectó la chispa de la pequeña. Fue el inicio de una gran historia.
“Recuerdo el día que llegamos mi papá y yo al campo. Vimos a un grupo de chicas jugando, lanzando el balón. Yo no tenía idea de qué estaba pasando, pero me enamoré de la pasión que se sentía en ese campo. Al final del entrenamiento nos acercamos para preguntarle si podía integrarme, porque no había más niñas como yo. Recuerdo que el coach Ocaña me vio chiquitina, con la ilusión y con las ganas, y sin dudarlo dijo: ‘Ven mañana, mañana empiezas’”.
Ocaña comenzó a hacer con Diana lo mismo que hacía con cada chica que llegaba a las Aguilitas Blancas: fomentar la disciplina, mostrarles los fundamentos y, sobre todo, enseñarles los valores que rigen dentro y fuera del campo.
“Era un momento en el que no había ligas infantiles de flag, entonces yo jugaba con niñas de 16 y 17 años. Aprendí a lanzar el balón antes que a abrocharme las agujetas de los tenis. Pero ahí estaba el coach conmigo. Antes de cada entrenamiento se sentaba a explicarme lo que íbamos a hacer y me ayudaba a abrocharme los clips. Se formó una relación en la que se convirtió en parte de mi familia”.
Además de esto, Ocaña les enseñó a sus jugadores una forma de hacer las cosas en la que, si bien era duro en el campo para disciplinarlas, el coach predicaba con el ejemplo.
"Si teníamos que entrenar en el campo de terracería y recoger piedras, él se hincaba y las recogía para que nosotras tuviéramos un espacio digno para hacer lo que lo que amábamos. Formó a muchísimas generaciones y me atrevo a decir que el talento que más ha impactado en este país en algún momento ha pisado el campo del coach Julio Ocaña".
Y como rúbrica a esta labor quedará una frase que Diana Flores escuchó miles de veces de labios de Julio Ocaña cuando enfrentaban una adversidad.
“Él siempre me decía: ‘Mamita, respira’. Es la frase que se nos va a quedar a muchas generaciones para toda la vida y por eso creo que, más que un gran coach, más que una leyenda del flag y del fútbol americano, revolucionó este deporte en nuestro país, lo llevó a lo más alto a nivel mundial”.
La leyenda como jugador de Águilas Blancas
Además de su legado como coach, Julio Ocaña será recordado por su rol como jugador de la Liga Mayor de las Águilas Blancas, en las que brilló durante su elegibilidad entre 1975 y 1979.
“Ocaña fue un jugador defensivo muy agresivo, con muy buen tacleo, y además tenía un sentido de equipo muy importante”, opina José Guzmán Vera, también exjugador de Águilas Blancas y actual jefe de División en la Dirección de Actividades Deportivas del IPN. “Como coach fue un motivador, una persona entregada completamente en cada momento a los jugadores”.
Tras el fallecimiento de Ocaña, su pareja de siempre, Rebeca Corchado, se ha encargado de mantener su legado, organizando los equipos y las competencias que comenzaron con la iniciativa del coach, como la edición 28 del Cancún Bowl, una competencia de flag football con categorías infantiles y juveniles que se realizará del 10 al 13 de septiembre.
El camino de las selecciones rumbo a los Juegos Olímpicos puedes seguirlo a través de las distintas plataformas de ESPN
El mejor Flag Football del mundo podrás disfrutarlo a través de las plataformas de ESPN, incluyendo algunos en el canal oficial de YouTube (solo para México), con la transmisión del World Flag 2026 de la IFAF desde Düsseldorf, Alemania, del 13 al 16 de agosto.
Entre los partidos que podrás ver se encuentran los que disputarán las selecciones de México y Estados Unidos, tanto en la rama varonil como femenil, con narraciones en español. También tendremos todos los partidos de Cuartos de Final, Semifinales y la Final. Como parte de la cobertura, Rebeca Landa de ESPN estará presente en Düsseldorf como reportera de cancha con todos los detalles de los partidos.
