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F1: ¿Verstappen y Hamilton podrían chocar y repetir el Senna-Prost? Sí, pero no sería de 'mala leche'

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Max Verstappen: "Lo quise dejar pasar" (1:35)

El neerlandés habló del incidente con Lewis Hamilton en Arabia Saudita, mientras de fondo se escuchaban algunos abucheos del público. (1:35)

No hay mano con las uñas suficientes para alimentar la ansiedad que viven los aficionados a la Fórmula 1 de aquí al 12 de diciembre que arranque el Gran Premio de Abu Dhabi y lleguen a la primera curva Max Verstappen y Lewis Hamilton, porque eso será el déjà vu de lo que ha vivido antes la categoría y podría pasar, por qué no, lo mismo que vivieron Ayrton Senna y Alain Prost.

Han sido varias las ocasiones en que dos pilotos han llegado al punto en que se disputan un título de Fórmula 1 en una carrera a todo o nada y, al final, un choque, casi nunca accidental, define todo para un lado.

Ésa es la más indeseable de todas las tramas para terminar la espectacular temporada 2021 de la F1, pero es posible.

De hecho, el escenario está puesto: última carrera del año, Verstappen de Red Bull y Lewis Hamilton de Mercedes, empatados en puntos. El neerlandés tiene la ventaja de más victorias (nueve contra ocho), así que si hay un contacto que los haga abandonar a los dos, él sería el campeón.

En teoría, no gozaría de impunidad de realizar un descarado volantazo a que acabara con el Gran Premio de Hamilton, pero la historia nos muestra ejemplos que apoyan o tiran esa tesis.

Ejemplos hay muchos, como el de 1994, cuando Michael Schumacher 'perdió el control' de su Benetton segundos después de haber chocado en Adelaide y 'casualmente' golpeó el Williams de Damon Hill (para que luego abandonara) cuando éste estaba por rebasarlo y así quedaría campeón del mundo. Ahí el germano se fue impune y con el título.

Luego, el mismo Schumacher trató de hacer algo similar en 1997, cuando en la última carrera del año, en Jerez, llegó con un punto de ventaja sobre Jacques Villeneuve. En carrera, el alemán se volvió loco al ver que el canadiense lo rebasó y le aventó descaradamente el coche, pero, ahora, el Williams tuvo la suerte de recibir el golpe en el pontón y mantenerse al frente. 'Schumi' fue penalizado con todos los puntos del año y no se salió con la suya como con Hill.

Si va a haber un contacto entre Verstappen y Hammilton va a ser en una pelea dura, sin contemplaciones, pero sin mala leche, así que pase lo que sea, aunque siempre será mejor que alguno de los dos, quien sea mejor el domingo en el circuito de Abu Dhabi se corone. Es lo más justo y sería un colofón a la altura de la mejor campaña de la F1 entre dos pilotos de diferentes equipos en décadas.

Tal vez, la más grande rivalidad de ese tipo se dio entre Senna y Prost, aunque por ahí se recuerde a Schumacher vs Mika Hakkinen o vs Fernando Alonso o vs Hill o vs Villeneuve.

La de 2021 es una auténtica lucha de titanes en circunstancias más o menos similares, con autos con potenciales parecidos, aunque en momentos disímbolos en lo compatitivo al final de la temporada.

Lo de Senna contra Prost, recordemos que empezó como antagonismo neto en el Gran Premio de Japón de 1989. Los pilotos de McLaren tenían la primera fila copada: Senna en la pole position con 1.7 segundos de ventaja sobre Prost, segundo.

El brasileño estaba 16 puntos atrás del francés en el campeonato y necesitaba ganar para mantener vivas sus esperanzas. En la primera curva, Prost se puso adelante y en la 47, Senna atacó con todo, pero chocaron cuando Alain cerró la puerta. Ayrton volvió a la pista, pero fue descalificado por cortar pista y ahí (y en la oficina de Jean Marie Ballestre) se decidió el título para Prost.

El encono creció y ya en diferentes equipos, Prost se cambió a Ferrari, volvieron a estar en posición de todo o nada en Suzuka, que no era la última del año, pero si flotaba en el aire la nube negra que anunciaba que, si ambos quedaban sin puntos, el título sería de Senna.

Así, Prost ganó la largada y Senna se fue hasta adentro en la frenada de la primera curva por dentro y los dos terminaron en el escape de arena. El brasileño, con toda la sorna del mundo, caminó de regreso a pits sin culpa, es más, con orgullo de cobrársela a su rival. No hubo sanción que le quitara el título esta vez.

¿Pasaría algo similar entre Max y Lewis? No lo veo. No porque Verstappen no se ha caracterizado por ser un piloto sucio, pero ya ha asomado síntomas de frustración ante el poderío de Mercedes, pero, sobre todo, por los comentarios siempre a la ofensiva de Hamilton, quien, cuando le conviene es la víctima (Monza y Jeddah) y cuando no, es inocente (como pasó en Silvertone).

Lo que sí veo es que Max Verstappen no va a tener contemplaciones en ningún milímetro de la pista en que esté adelante, atrás o sobre todo al lado de Lewis Hamilton. No soltará, no dará espacio. Si el inglés lo quiere lo tendrá que robar como si trajera un tanque porque, el neerlandés no dejará abierta ninguna puerta (como en Sao Paulo). Si llegan a tocarse y abandonan será por un incidente de la más férrea de las batallas al límite, no por una 'marranada' de último momento, bueno, eso que creo yo, ya veremos.

Estos no son momentos de ganarse la beatificación, son los que separan a los campeones de los simplemente buenos pilotos. Ningún campeón de Fórmula 1 ha sido un santo, ni una madre de la caridad, lo único que esperan todos los aficionados es que lo que sea, se resuelva en la pista y que no lo tengan que decidir cuatro personas llamadas a ser comisarios y el señor que lleva el control de carrera.