Ferrari es el 'sueño' de Christian Horner, ex jefe en Red Bull

El británico asegura que Ferrari es la única opción que consideraría sin ser socio co-propietario del equipo, para volver a la F1


Christian Horner ha descrito la posibilidad de regresar a la Fórmula 1 como jefe de equipo de Ferrari como "el sueño", afirmando que es el único puesto que consideraría si no implica tener una participación en la propiedad de la escudería.

Horner fue despedido de Red Bull en julio del año pasado tras dos años turbulentos como director ejecutivo y jefe de equipo de la escudería campeona.

En 2024, Horner se enfrentó a dos investigaciones internas por mala conducta basadas en acusaciones de una antigua empleada de Red Bull Racing, pero fue exonerado en ambas por abogados independientes de alto nivel.

Su salida en 2025 se produjo tras un descenso en el rendimiento en pista y, al quedarle seis años de contrato, recibió una indemnización considerable.

El acuerdo con Red Bull le permitió regresar a la F1 en la primavera de este año, pero a pesar de meses de especulaciones sobre la compra de una participación minoritaria en Alpine y vínculos con Aston Martin, Horner aún no ha anunciado su próximo paso.

En declaraciones a The Times antes de una gira promocional de su próximo libro, Horner, de 52 años, indicó que Ferrari sería el único trabajo que consideraría sin tener acciones del equipo.

"En esta etapa de mi vida, solo hay un equipo para el que aceptaría no participar en la propiedad", dijo. "¿Consideraría Ferrari? Quiero decir, Ferrari es la marca más grande de la Fórmula 1. Es el sueño. Y, posiblemente, es el gigante dormido de la Fórmula 1".

Ya en mayo del año pasado, cuando aún ocupaba su cargo en Red Bull, los medios vincularon a Horner con Ferrari, pero él negó estar interesado en el puesto.

En julio del año pasado, poco después del despido de Horner de Red Bull, el actual jefe de equipo de Ferrari, Fred Vasseur, firmó una extensión de contrato plurianual para continuar en su puesto al menos hasta finales de 2027.

En la entrevista con The Times, Horner comentó que su llegada a un equipo podría implicar que una figura importante tuviera que ceder su puesto, y añadió que sigue visualizando un regreso a la F1 en el que retome su rivalidad con el jefe de Mercedes, Toto Wolff. "Llega un momento en el que la competitividad de un equipo pesa más que otras cuestiones de ego", añadió. "Me encuentro en una posición muy afortunada: puedo permitirme ser exigente”.

"Si no hago nada, puedo vivir aquí el tiempo que me quede de vida y preocuparme simplemente de si va a llover y poner verde la hierba o no.

"¿Pero eso me llenará? No. Sigo sintiendo que me queda otro baile pendiente. Y a Toto hay que alborotarle el maldito pelo".