El italiano largó séptimo, avanzó al tercer puesto y aumentó su ventaja en el Mundial sobre Lewis Hamilton y George Russell. Se va de vacaciones con 50 puntos de luz en la cima.
Lando Norris fue el piloto más feliz en Hungría, de eso no hay dudas. El inglés logró su primer triunfo como campeón de F1 en la 11ª fecha. Pero Kimi Antonelli no quedó muy lejos en el ranking de alegría en Hungaroring. Es que si bien no logró subir al escalón más alto del podio (como lo hizo seis veces en la temporada), el tercer puesto que consiguió con su Mercedes bien puede tomarse como un triunfo, por circunstancias y consecuencias.
El líder del Mundial había sido cuarto en la clasificación, pero sufrió una penalización de tres grillas por infringir una zona de bandera amarillar. Fue en su último intento de qualy, cuando se encontró en la última curva con el Red Bull de Max Verstappen en trompo y, si bien levantó el pie del acelerador, los comisarios deportivos consideraron que no fue suficiente. Así, Antonelli debió largar séptimo, su peor ubicación de partida de la temporada (cuarto, en Austria, había sido lo más lejano).
Desde ahí, Antonelli hizo una carrera inteligente, veloz cuando debía, pensante cuando se necesitaba y con la ayuda de la estrategia del equipo. De hecho, su segunda detención fue cuando marchaba segundo, con neumáticos duros bastante gastados, pero que estaba en el mismo ritmo de Oscar Piastri, su perseguidor. Cuando el equipo lo llamó a pits se enojó por radio, porque quería seguir hasta el final. “Hay problemas de presión”, le respondieron. Algún neumático estaba complicado. Volvió sexto a pista, pero entre el abandono de Piastri, la detención de Lerclerc con auto de seguridad virtual (para sacar el McLaren de Piastri) y la posición que le tuvo que entregar Hamilton por violar la línea de auto de seguridad al salir de pits, el boloñés escaló al tercer puesto y así sumó más puntos que Hamilton y George Russell, sus perseguidores en la tabla. Su compañero de Mercedes tuvo un domingo para el olvido: se quedó parado en la grilla (partía sexto), cayó al puesto 18 y pudo recuperar hasta el séptimo.
En el final de la carrera, todo se cuadró para Kimi: Hamilton fue penalizado con cinco segundo por exceder la velocidad en boxes y, tras la bandera de cuadros, perdió el cuarto puesto en manos de Charles Lecerc. Así, el piloto de Mercedes se fue de vacaciones con 50 puntos de ventaja sobre Hamilton y 59 por encima de Russell.
“Fue una carrera dura. Era muy difícil adelantar, así que tuvimos que hacer algo con la estrategia. Al principio intentamos hacer una sola parada, pero luego me dijeron que el neumático estaba demasiado al límite, así que paramos y luego entró el coche de seguridad virtual y los dos Ferrari entraron a boxes y sabía que iba a ser difícil porque yo llevaba neumáticos duros y ellos blandos, pero por suerte conseguimos mantenerlos detrás. Estoy contento y es la mejor manera de empezar las vacaciones de verano. Tenemos que seguir esforzándonos porque la segunda mitad va a ser dura, pero daremos lo mejor de nosotros”, dijo Antonelli, el ganador que no ganó.
