Floyd Mayweather Jr. podría retomar su plan de pelear contra el kickboxer Mike Zambidis después de ser autorizado legalmente a hacerlo.
Un juez federal desestimó el intento de un productor de eventos de boxeo de bloquear la pelea entre Floyd Mayweather y Mike Zambidis en el marco de una demanda por incumplimiento de contrato, según indican los registros judiciales.
El juez Vernon S. Broderick dictaminó que la solicitud de una orden de restricción temporal presentada por CSI -una empresa de producción de eventos programada para organizar futuras peleas de Mayweather contra Mike Tyson y Manny Pacquiao- "no cumplía con el requisito de daño irreparable" necesario para impedir la celebración de un posible combate entre Mayweather y Zambidis.
El combate original entre Mayweather y Zambidis, previsto para el 27 de junio en Atenas (Grecia), había sido cancelado después de que CSI presentara la solicitud de orden de restricción y el juez no emitiera un fallo a tiempo para que la pelea siguiera adelante. Sin embargo, los abogados de Mayweather declararon en una audiencia judicial esta semana que el combate se reprogramaría si se denegaba la orden de restricción, posiblemente en un plazo de 30 a 45 días.
En su resolución, Broderick escribió que "cualquier daño a la reputación de CSI no constituye un daño irreparable" y que el perjuicio que pudiera haberse producido ya habría tenido lugar debido al anuncio de la pelea entre Mayweather y Zambidis.
"Aunque normalmente no hacemos comentarios sobre asuntos legales pendientes, este caso en particular es notable en la medida en que CSI y sus abogados utilizaron el litigio como una táctica de intimidación para intentar impedir que el Sr. Mayweather se ganara la vida", escribió el jueves David Jonelis, abogado de Mayweather, en un comunicado enviado a ESPN. "Por supuesto, estamos encantados de que la decisión del juez permita que la pelea del Sr. Mayweather contra el Sr. Zambidis siga adelante sin restricciones".
CSI presentó la demanda inicial en junio ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York y solicitó la orden de restricción para intentar impedir que Mayweather peleara contra Zambidis, alegando la existencia de contratos de exclusividad que Mayweather había firmado para combates contra Tyson y Pacquiao. La demanda sostenía que, si Mayweather peleaba contra Zambidis antes que contra Tyson, estaría incumpliendo su contrato.
La demanda inicial afirmaba que CSI había cerrado acuerdos para las peleas contra Tyson y Pacquiao el año anterior, pero que posteriormente Mayweather y sus representantes firmaron un acuerdo independiente con otra empresa, EverWonder, para el combate contra Pacquiao. CSI y EverWonder llegaron a un acuerdo para permitir que la pelea contra Pacquiao se emitiera en Netflix con la participación conjunta de ambas empresas. Fue entonces, según alega la demanda, cuando CSI tuvo conocimiento del combate entre Mayweather y Zambidis. Broderick señaló que, dado que los contratos de CSI con Mayweather abarcan únicamente dos combates -contra Tyson y Pacquiao-, cualquier posible pérdida puede cuantificarse económicamente. Asimismo, indicó que, al tratarse el combate contra Zambidis de una pelea de exhibición a seis asaltos de dos minutos y con guantes de distinto tamaño, "no existe aquí tal probabilidad de daño irreparable".
En su resolución, Broderick también mencionó que el abogado de Mayweather "planteó dudas sobre la validez de los contratos subyacentes, cuestiones que requerirán mayor examen y análisis a medida que avance el caso". Aclaró que estos aspectos se dilucidarían durante el proceso judicial y no influyeron en su decisión de denegar la orden de restricción temporal (TRO).
"Se trata de un revés motivado por la cuestión muy concreta del daño irreparable inmediato que supondría la celebración del combate contra Zambidis", declaró el jueves Judd Burstein, abogado de CSI, a ESPN. "No me cabe duda de que los derechos de CSI quedarán plenamente reconocidos en los próximos meses".
Broderick también manifestó que no veía necesaria una audiencia urgente para solicitar una medida cautelar preliminar, "dadas mis conclusiones respecto al daño irreparable". Burstein había solicitado dicha audiencia urgente el martes, argumentando que, si la vista para la medida cautelar se retrasaba demasiado, los abogados de Mayweather podrían alegar que CSI no estaba en condiciones de cumplir sus obligaciones contractuales para el combate contra Tyson, previsto tentativamente para el 26 de septiembre. El enfrentamiento entre Mayweather y Tyson estaba programado originalmente para esta primavera, antes de la pelea contra Zambidis, pero Tyson lo pospuso debido a una lesión.
Burstein afirmó que Tyson cuenta con el visto bueno médico para pelear en septiembre y que posteriormente podría celebrarse un combate entre Mayweather y Pacquiao en enero, habiendo expresado Netflix su interés en transmitir este último.
Por su parte, los abogados de Mayweather sostuvieron que nunca llegaron a concretarse elementos clave del combate contra Tyson previsto para la primavera, tales como la sede confirmada, la logística y la financiación del evento. El representante de Mayweather, Walter Jordan, declaró por escrito que "CSI nunca llegó a estar totalmente preparada para llevar a cabo el evento contra Tyson".
Broderick escuchó los argumentos orales sobre la medida cautelar el 24 de junio. Al día siguiente, se anunció el aplazamiento del combate entre Mayweather y Zambidis. Melissa Glass, una de las abogadas de Mayweather, señaló en un escrito dirigido al juez que las amenazas legales de CSI paralizaron la promoción, la distribución televisiva y la venta de entradas del evento, y que decidieron no seguir adelante debido a que el tribunal aún no se había pronunciado sobre la orden de restricción de emergencia.
