Jacob Misiorowski, el nuevo as que sacude las Grandes Ligas, ya dejó fuera de la conversación a Paul Skenes y Tarik Skubal
En el pitcheo, el nombre del beisbol, la temporada 2026 de MLB estaba reservada para hablar de los Cy Young Tarik Skubal y Paul Skenes. Pero en el beisbol, como en la vida, nada está escrito en piedra y en el transcurso del calendario el discurso cambió.
¡Hola, Jacob Misiorowski!
Jacob Misiorowski transita su segunda campaña en Grandes Ligas, la primera completa, y lo hace con tal dominio que acapara los reflectores. Si conserva el ritmo que ha mostrado hasta ahora y se mantiene alejado de las lesiones, el escenario está dispuesto para que el as de Milwaukee Brewers conquiste el Premio Cy Young 2026.
Se trata, quizá, del mejor lanzador del mundo en este momento, incluso por encima de Paul Skenes y Tarik Skubal, ganadores del galardón al mejor pitcher del año pasado en la Liga Nacional y la Americana, respectivamente. Esta vez, el oriundo de Blue Springs, Missouri, luce como el contendiente número uno. El derecho de 24 años lidera a todo MLB en efectividad (1.45) y en ponches (138), además de ubicarse tercero en victorias (8), por lo que se perfila como un candidato serio no sólo al Cy Young, sino también a la Triple Corona de pitcheo en el Viejo Circuito.
Misiorowski presume un repertorio de cinco lanzamientos. Su carta de presentación es la recta de cuatro costuras, que utiliza el 64 por ciento de las veces, un disparo que eclipsa a todos por la velocidad: supera con frecuencia las 100 millas por hora y ya dejó su nombre en los libros al registrar el pitcheo más rápido del beisbol hasta ahora, para un abridor, a 104.5 mph, el pasado 12 de junio ante los Philadelphia Phillies. Completa su arsenal con slider (13 por ciento), cutter (11 por ciento), curva (10 por ciento) y cambio (2 por ciento).
El viernes pasado cargó con su primera derrota en dos meses al permitir dos carreras frente a los Atlanta Braves. Llegaba con una racha impresionante: sólo había admitido una carrera limpia en ocho aperturas y no toleraba múltiples anotaciones desde el 25 de abril. Todo cambió cuando Mauricio Dubón le conectó un sencillo de dos carreras en la sexta entrada que volteó la pizarra y dio a los locales ventaja de 2-1.
En su línea final, Misiorowski trabajó seis entradas de dos carreras, con siete ponches; su efectividad subió a ese 1.45 de efectividad ya mencionado, que pese al ligero aumento sigue como la mejor de las Grandes Ligas. Más allá de las dos anotaciones, volvió a dejar claro el calibre de su brazo: lanzó 54 pitcheos de, al menos, 100 millas por hora, una muestra del dominio y la intensidad que lo han convertido en uno de los rivales más intimidantes del circuito.
El candidato real a disputarle las palmas este año es el zurdo Cristopher Sánchez, quien ostenta récord de 9-3, efectividad de 1.80, 121 ponches y WHIP de 1.09. En su sexta campaña en MLB, todas con Phillies, el dominicano vive una de sus mejores temporadas. Sus 16 aperturas y 105 entradas lo colocan como líder en ambos rubros de la Nacional; falta ver si sostiene ese paso y logra cerrar la competencia con el as de Brewers.
Por supuesto, Los Ángeles Dodgers también se han dado a la tarea de procurar todas las facilidades para allanar el camino de Shohei Ohtani, quien desde antes del arranque de la temporada estableció que tiene la mira puesta en el Cy Young, y su trabajo sobre la loma patenta que no bromeaba.
¿Cómo fue que Skenes y Skubal se desdibujaron al lado del impresionante Misiorowski?
Bueno, hay que hablar de distintos escenarios y factores.
Skenes, el hombre fuerte de Pittsburgh Pirates, no es el mismo de años anteriores, no porque haga un mal trabajo sobre el montículo, sino porque el nivel élite que entregó en 2024–2025 lo dejó en un estándar casi imposible de sostener. Hoy registra efectividad de 2.86, WAR de 2.3 y marca de 6–7 en 16 aperturas: mantiene una de las mejores tasas de ponches (10.9 K/9) y redujo incluso los boletos (1.8 BB/9, la cifra más baja de su carrera), pero permite más anotaciones que en sus dos primeras campañas —una ERA casi una carrera más alta— y se muestra más vulnerable al daño (9 HR en apenas 88 entradas, su HR/9 más elevado).
Entonces, si bien el trabajo monticular de Skenes es bueno, una de las actuaciones que más se recuerdan de esta temporada es justamente la del Opening Day frente a New York Mets. En ese desastroso jueves, 26 de marzo, Skenes fue severamente castigado por la ofensiva neoyorquina —que entonces hizo soñar a su afición con una campaña completamente diferente a la calamidad que vive hoy, aunque ésa es otra historia— al permitir cinco carreras en dos tercios de entrada durante los que realizó 37 pitcheos. La peor y más corta salida en la carrera del as de Pirates.
Skubal, por su parte, tampoco aparece como el candidato incuestionable al Cy Young de 2024–2025, aunque en su caso el punto crítico pasa por la salud y la carga de trabajo. Sus números de 2026 (3.02 de efectividad, 1.6 WAR en sólo nueve aperturas y WHIP de 1.02) lo mantienen en la élite, pero viene de una lesión: antes de sus dos salidas más recientes no subía al montículo desde el 29 de abril, y esa ausencia prolongada lo dejó rezagado en entradas y en percepción pública frente a otros aspirantes.
A ello debemos sumar que hoy en día, la conversación en torno a Skubal se centra mayormente en lo que pasará en la fecha límite de cambios y la inminente agencia libre. Apenas la semana pasada, el zurdo le 'lanzó una advertencia' a Detroit Tigers, o mejoran su beisbol y su posición en el standing o una mudanza de equipo podría ser inevitable.
Sin duda, Skenes y Skubal se han alejado de la conversación sobre el Cy Young.
Siempre resulta emocionante cuando nuevos brazos irrumpen en la conversación y, hasta ahora, lo hecho por Misiorowski lo coloca en una posición de privilegio y bajo todos los reflectores. Falta comprobar si sostiene este paso para ganar su primera gran condecoración individual, en medio de un cuerpo de lanzadores que ilusiona a los aficionados de Milwaukee.
¡Adiós, Tarik Skubal y Paul Skenes. Hola, Jacob Misiorowski!
