ATLANTA -- Inmediatamente caiga el último out de la Serie Mundial entre los Atlanta Braves y los Houston Astros, comenzará un juego diferente en las Grandes Ligas del béisbol estadounidense (MLB). Uno en el que los contendores están, económica y moralmente, obligados a jugar rápida y limpiamente.
Con el final de la temporada del 2021 también terminará el actual Acuerdo Laboral Colectivo (CBA) de cinco años entre MLB y la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas (MLBPA). Representantes de ambos organismos han estado negociando desde hace más de un año para tratar de tener el nuevo CBA planchado para el 1 de diciembre, cuando oficialmente se agotará el vigente.
Para un amplio segmento de la industria la posibilidad de que se produzca algún tipo de paro laboral (por estar de vacaciones hasta mediado de febrero los jugadores no tienen que irse a huelga, pero los dueños aún podrían declarar un paro patronal, una medida de acción directa para congelar las relaciones) es alta debido al agrio tono de las discusiones públicas entre MLB y MLBPA en los últimos tiempos.
Disputas originadas por diferentes factores, casi todos en el orden económico, que ponen en riesgo la paz que ha disfrutado el béisbol desde la gran huelga de 1994-95 que canceló la Serie Mundial por primera vez desde 1904.
El partido número 4 del clásico de otoño, que fue una espectacular victoria de Atlanta 3 por 2 sobre Houston con dos jonrones consecutivos en la séptima entrada para tomar ventaja 3-1 en la serie, fue el programa del sábado en la noche de mayor audiencia en los Estados Unidos. Aunque los números finales no estaban disponibles el domingo, los ratings muestran un importante crecimiento en la franja más joven de la población, que ha sido la más esquiva para el béisbol en tiempos recientes.
Pese a no tener a ninguno de los nueve equipos más populares nacionalmente el clásico de otoño del 2021 ha tenido una mucha mejor audiencia que el del año pasado, que enfrentó a los Los Ángeles Dodgers y los Tampa Bay Rays.
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De acuerdo a la cantidad de seguidores en redes sociales, Atlanta es #10 y Houston el #14 entre los 30 clubes de las Grandes Ligas, mientras que los Dodgers solamente están detrás de los New York Yankees y los Boston Red Sox en diversos rankings de popularidad.
Esa es una muy buena noticia al final de una temporada en la que el béisbol aún sufre con las graves consecuencias que la terrible pandemia del coronavirus causó a todo el planeta. Después de jugar un torneo recortado en dos tercios y sin aficionados en el 2020, MLB organizó una temporada normal con un regreso condicionado del público a los estadios.
La asistencia global de 45,3 millones de este año fue la más baja desde que 44,7 millones de aficionados acudieron a los parques en 1984. Desde el punto de vista optimista, eso fue de 45 millones más que el año anterior.
De acuerdo a la revista económica Forbes, pese a la crisis derivada del COVID-19, los equipos de MLB aumentaron su valor en un 4% para situarse en un valor promedio de $1,850 millones de dólares en el 2021. Los Yankees ahora valen $5,000 millones, los Dodgers $3,400, los Red Sox $3,300 millones, los Chicago Cubs $3,200 y los San Francisco Giants $3,100. Todos los clubes valen más de mil millones.
Y el futuro económico es bastante promisorio.
En el 2022 comienzan los nuevos acuerdos por siete temporadas con la televisión nacional que firmó MLB con FOX, ESPN y TBS. La liga, que además tiene un acuerdo separado con la red social Youtube, genera grandes recursos por los paquetes de transmisiones directas en MLB.com y su popular aplicación At Bat.
Incluso, es muy posible que otra plataforma se una como cliente del béisbol, pagando un dineral por los partidos del medio de la semana que cedió ESPN en su nuevo contrato. Y luego tenemos algunos nuevos acuerdos de televisión regional de los clubes, contratos por nombrar estadios y el pacto de mil millones que firmó MLB para poner el logo de Nike a sus uniformes, entre otros.
Lo último que necesita la MLB en el proceso de recuperarse del golpe económico que le asestó el coronavirus es un paro laboral. Y los que manejan el negocio están bien claros en eso.
Durante un encuentro informal con la prensa en el Minute Maid Park de Houston antes del primer juego de la Serie Mundial, el comisionado de MLB, Rob Manfred, señaló que está optimista de que se pueda llegar a un acuerdo para el 1 de diciembre, aunque aceptó el hecho de que existen conflictos entre las partes sobre importantes problemas económicos.
“El punto más importante es que sé que nuestros clubes están ciento por ciento comprometidos con la idea de que quieren un acuerdo para el 1 de diciembre”, dijo Manfred. “Soy un creyente en el proceso. Nos reunimos con regularidad y espero que encontremos la manera de llegar a un acuerdo antes del 1 de diciembre", agregó.
“El diálogo está en curso sobre una serie de piezas móviles", dijo Tony Clark, el director ejecutivo de la MLBPA.
“Reunirnos físicamente [a diferencia de solo hacerlo vía zoom u otra vía, debido a la pandemia del coronavirus] ha sido una ventaja. Esperamos que ese tipo de oportunidades continúe. Más allá de eso, estamos buscando aprovechar tantos días como lo permita el cronograma durante las próximas cinco semanas más o menos para continuar ese diálogo", agregó.
Más que un discurso para sonar políticamente correcto, Manfred y Clark, MLB y la MLBPA, están obligados a mantener la paz laboral en la industria de la pelota. Por el bien particular y de toda la industria.
