Con un nuevo contrato, Austin Reaves está listo para la renovada era de los Lakers

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Celtics y Lakers se refuerzan con grandes (1:31)

Tras formar un contrato por 180 millones de dólares, el escolta de Los Angeles Lakers, Austin Reaves, afirma estar listo para liderar al equipo en la era post LeBron James.


LAS VEGAS -- Tras firmar el contrato más lucrativo de la NBA para un jugador no seleccionado en el draft en la historia de la liga a principios de este mes, el escolta de Los Angeles Lakers, Austin Reaves —vistiendo una gorra hacia atrás y una camiseta de golf—, parecía seguir siendo el mismo tipo sencillo y discreto de siempre al hablar con los periodistas el lunes por primera vez desde que firmó el nuevo acuerdo.

Lo que sí ha cambiado, admitió Reaves, es la plantilla que lo rodeará, empezando por la marcha de LeBron James.

"Sinceramente, no sé si ya lo he asimilado", dijo Reaves sobre la decisión de James de dejar Los Ángeles tras ocho años en la franquicia. "Empezar la temporada sin él en el equipo será diferente para mí. Es prácticamente lo único que he conocido. El simple hecho de tenerlo cerca, bromeando, comportándose como si tuviera 15 años... Pero es su decisión y... solo siento amor y respeto por él".

Reaves, quien originalmente había acordado una extensión de cuatro años y 185 millones de dólares con una opción de jugador para la última temporada, terminó firmando un contrato de cuatro años y 180 millones de dólares, según confirmaron fuentes de la liga a ESPN.

La decisión de Reaves, indicaron las fuentes a ESPN, otorgará a los Lakers mayor flexibilidad financiera de cara al futuro, permitiéndoles buscar a un jugador utilizando la excepción de nivel medio para equipos que no pagan impuesto de lujo el próximo verano. Mientras tanto, se dependerá más que nunca de Reaves —más que en sus primeros cinco años en Los Ángeles— para liderar a los Lakers junto a Luka Doncic.

"Luka", dijo Reaves, "es uno de mis mejores amigos en este planeta. Hablo con él casi todos los días. Me envía vídeos de su swing de golf y me pregunta qué puede hacer para mejorar, y yo le digo que no soy entrenador".

De hecho, Reaves llegó a Las Vegas a última hora del domingo tras pasar el fin de semana en Lake Tahoe, donde compitió en el torneo de golf para celebridades American Century Championship, en el que participaron otros jugadores de baloncesto como Stephen Curry, Dell Curry, Ray Allen, Doc Rivers y Vinny Del Negro.

Fue recibido por un nuevo grupo de compañeros —Walker Kessler, Quentin Grimes, Collin Sexton y Sandro Mamukelashvili—; todas las nuevas incorporaciones de Los Ángeles se reunieron en Las Vegas para conocer al cuerpo técnico y jugar partidos de práctica juntos.

"Estoy muy entusiasmado con las piezas que se están incorporando; me alegra empezar hoy y ver adónde nos lleva esto", dijo Reaves.

Kessler y Reaves ya habían jugado juntos en la selección de EE. UU. durante la Copa del Mundo FIBA.

"Es un tipo grande y simpático que simplemente disfruta de la vida y se divierte", comentó Reaves sobre el pívot de 2,18 metros (7 pies y 2 pulgadas). "Obviamente, ves lo que hace en la cancha y cómo influye en el juego. Es bueno en defensa y en situaciones de *short roll* [recibir el balón tras el bloqueo y continuación]. Es un jugador inteligente. Así que me alegra tenerlo en el equipo y poder jugar con él".

Se les pedirá que cubran el vacío dejado no solo por James, sino también por Marcus Smart (Houston Rockets), Deandre Ayton (Washington Wizards), Rui Hachimura (LA Clippers) y Luke Kennard (Phoenix Suns); todos ellos pasaron de ser titulares con los Lakers al inicio de los playoffs a encontrar nuevos equipos apenas un par de meses después.

"Todo el mundo sabe que es un equipo completamente diferente", dijo Reaves. "Se pedirán cosas distintas a diferentes personas, y si eso es lo que JJ [Redick] y el cuerpo técnico me piden a mí, lo haré lo mejor que pueda".

Reaves, quien declaró a ESPN la temporada pasada que esperaba ser un "Laker de por vida", dio un paso importante hacia ese objetivo con el acuerdo que firmó este verano.

"Quería ser un Laker en todo momento", afirmó Reaves. "Tuvimos ese periodo entre el final de la temporada y el primero de julio para cerrar el acuerdo, y lo conseguimos antes de esa fecha. Mi corazón estuvo en Los Ángeles todo el tiempo".