NBA Finals: ¿Qué (otros) jugadores pueden cambiar la historia?

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Stephen A. está entusiasmado con las Finales entre Spurs y Knicks (2:38)

La atención está sobre Wemby y Brunson en las Finales de NBA 2026, pero la historia nos indica que un jugador con menos foco será clave. ¿Quién será?


Hace una semana (¡!) fue Jalen Brunson quien recibió la distinción de ser el MVP de las Finales de Conferencia Este, luego de que los New York Knicks arrollaran a los Cleveland Cavaliers en apenas cuatro juegos. El domingo pasado, un emotivo Victor Wembanyama recibía el símil del Oeste tras una guerra a siete juegos con el Oklahoma City Thunder en el Oeste.

Era más que esperado que los mejores jugadores de cada equipo se hicieran presentes a la hora de los playoffs, y tanto Brunson como Wemby se quitaron la espinita clavada: el de los Knicks recordó la tragedia del año anterior ante los Indiana Pacers, mientras que el francés tenía la misión expresa de mostrarle a los votantes del MVP que se equivocaron con Shai Gilgeous-Alexander, así como vengarse de Chet Holmgren, quien lo venció en un torneo internacional juvenil en 2021.

Pero también se tiene que hablar de la labor titánica que hubo de otros jugadores en las respectivas series. ¿Dónde estarían los Knicks sin lo hecho por Karl-Anthony Towns, Josh Hart y OG Anunoby? Los Spurs necesitaron cada canasta de Dylan Harper, De’Aaron Fox y Julian Champagnie para eliminar a los (todavía) campeones vigentes.

Sería imprudente pensar que en las NBA Finals va a suceder algo distinto. Sí, Wemby y Brunson son los favoritos para llevarse el MVP de la serie de campeonato, pero hay otros jugadores que les hacen sombra. Sin duda, podremos tener un caso como el de 2015, cuando Andre Iguodala ganó sobre Stephen Curry y Klay Thompson, o 2014, cuando Kawhi Leonard – a sus 22 años – superó a Tim Duncan, Manu Ginóbili o Tony Parker. Estos son los Factores X para 2026, que podrán definir la serie para un lado u otro:

Karl-Anthony Towns, Knicks

Es el jugador cuyos momios para ganar el MVP son los más altos detrás de Brunson y Wembanyama. Y es fácil ver el porqué. Ha sido sumamente efectivo en ofensiva, con 57.2 por ciento de tiros encestados, y 16.9 puntos por juego. También ostenta 10.5 rebotes, 5.8 asistencias y más de un tapón y robo por partido. En pocas palabras, ha sido el jugador más constante de un equipo cuyo sello ha sido justamente eso: cada elemento haciendo su trabajo noche tras noche.

Y eso que no hemos hablado de su 49 por ciento desde la línea de tres y su 89 por ciento desde la línea de foul. Towns ha aprovechado cada oportunidad en esta postemporada, haciendo lo que hacen los grandes jugadores: elevarse a otro nivel cuando la situación lo requiere.


Stephon Castle, Spurs

Dentro de un equipo tan joven como San Antonio, Castle destaca por tener la energía más explosiva. A veces, eso le trae problemas, como cuando se enfrentó con Alex Caruso (en varias ocasiones) durante la serie ante el Thunder. Eso sí, sus compañeros estaban siempre ahí para bajarle la intensidad. Pero esa dinamita pura que trae Castle dentro de la duela se ha visto reflejada en varios juegos durante estos playoffs: suma seis partidos con más de 20 puntos, y dos con más de 30.

Replicando lo que vimos en la temporada regular Castle es un jugador completo en ofensiva, evidenciado por sus 6.6 asistencias y 5.2 rebotes por juego en los playoffs. Regresando al ejemplo de Iguodala en 2015, es el jugador más similar en términos de perfil, y se ve cómo podría ganar el MVP si sigue anotando de la manera en la que lo ha hecho durante la postemporada.


OG Anunoby, Knicks

Al igual que Towns, Anunoby ha tenido lapsos durante la postemporada donde parece que no puede fallar. Ha anotado el 57.7 por ciento de sus tiros totales, y 48.3 por ciento de sus tiros de tres. Después de Brunson, es quizás el anotador más puro del equipo, y a pesar de perderse dos juegos de la serie ante Philadelphia por lesión, ha anotado cinco veces más de 20 puntos durante estos playoffs.

Del lado defensivo, cuando quiere, se vuelve intransitable. En el Juego 2 ante los Cavs, bloqueó tres tiros y robó un balón, y en todos los playoffs su promedio está por arriba de uno en ambas categorías. A diferencia de Towns, su intensidad no suele ser castigada: no ha tenido un solo juego en los playoffs donde llega a marcar un quinto foul, por lo que a pesar de medir casi un pie (30 centímetros) menos que Wemby, es probable que lo veamos cubriéndolo en defensiva en algunos momentos.


De’Aaron Fox, Spurs

El “veterano” de este equipo de San Antonio, Fox tiene 28 años y pasó ocho años en el purgatorio basquetbolístico de Sacramento antes de ser canjeado a los Spurs en 2025. Ahí, llegó a su segundo Juego de Estrellas, y fue un jugador clave para complementar a Wembanyama y a los jóvenes jugadores como Harper, Castle y Champagnie en su primera temporada completa con el cuadro texano.

Quizás el único golpe a la candidatura de Fox es la lesión que lo mantuvo fuera de los primeros dos juegos ante Oklahoma City. Tras volver, le ha costado volver al nivel anterior. En los primeros 11 juegos de los playoffs, Fox anotó 18.8 puntos por juego. En los últimos cinco, han sido 11.2, con dos juegos en los que anotó nueve y cinco unidades. ¿Será que se estaba guardando para los Finals?


Josh Hart, Knicks

A partir de Hart, estos dos jugadores restantes están por debajo en los momios para ganar el MVP, pero son elementos que fácilmente pueden ser determinantes para sus respectivos clubes. Hart es el corazón (sin juego de palabras) de este equipo, y no hay que hacer más que ver aquel clip de Jalen Brunson firmando autógrafos cuando le informan que Hart fue canjeado a los Knicks al inicio del 2023. Brunson comenzó a celebrar ahí mismo, como si la llegada de Hart significara cumplir con una pieza faltante del equipo.

Es bastante obvio que Brunson tenía razón, y es el jugador de este equipo al que las estadísticas no le hacen justicia. Dependiendo de lo que necesita el duelo, Hart cumple. Si necesitan los Knicks que tome 21 tiros, como sucedió en el Juego 3 ante los Cavs, lo hace. Si hay que limpiar el vidrio y hacer la mayor cantidad de rebotes posibles, ahí está. Si requiere cubrir a James Harden y robarle a los Cavs la pelota cuatro veces, Hart es el hombre.


Julian Champagnie, Spurs

Champagnie es de los pocos hombres en la NBA moderna que juegan los 82 partidos de una temporada sin necesidad de día de descanso extra. Es un caballo, para robarle el término al béisbol, y un tipo que al igual que Hart para los Knicks, puede cambiar el juego para los Spurs de forma instantánea. Aún para un equipo que lanza tantos triples como los Spurs, el tino de Champagnie suele ser factor para la victoria o la derrota.

El mejor ejemplo de esto es el Juego 7 ante el Thunder, cuando anotó seis de diez. De hecho, cuando los Spurs están en un juego de eliminación, Champagnie suele prenderse al máximo. En el Juego 5 ante los Portland Trail Blazers hizo cinco de siete de tres, y en el Juego 6 ante Minnesota, anotó cuatro de nueve. Hay un escenario en el que San Antonio lleve a New York al borde de la eliminación, y Champagnie haga exactamente lo mismo para quemar al rival, como lo ha hecho tres veces en la postemporada.