Luego de caer en su debut del Miami Open, la polaca Iga Swiatek (4ª) optó por finalizar su vínculo laboral con Wim Fissette, contratar temporalmente al histórico entrenador Francisco Roig y refugiarse en la Rafa Nadal Academy, en vistas de recuperar su mejor nivel justo antes de Roland Garros.
Sin títulos desde septiembre pasado y eliminada en un estreno por primera vez desde las WTA Finals 2021, la ex número 1 del ranking mundial WTA, que se bajó la serie de Billie Jean King Cup, generando un comunicado de la federación de su país, y había catalogado como "la peor pesadilla" su paso fugaz por suelo estadounidense, apostó por los sabios consejos de uno de los guías del legendario zurdo manacorí, quien la acobijó en su institución y aportó su granito de cara para que recuperara la confianza.
No obstante, la unión entre dos especialistas del polvo de ladrillo no cayó del todo bien en el circuito femenino, desencadenando los comentarios de una Top 5 como la norteamericana Jessica Pegula (5ª), reciente bicampeona en el WTA 500 de Charleston, la cual rápidamente se viralizaría a través de redes sociales por su irónica queja en el pódcast The Player's Box: “Creo que es perfecto para Iga. Vi el vídeo de ellos en polvo de ladrillo y pensé: ‘¡Oh no, eso es malo para todas!’. Debería ser ilegal”.
Por su parte, su compatriota Madison Keys (17ª), presente junto a Jennifer Brady (683ª) y Desirae Krawczyk (25ª en dobles), compartió su opinión en la misma línea, esbozando su temor sobre el futuro cercano de Swiatek, cuatro veces proclamada en el Grand Slam parisino: “Pensé: ‘¡Dios mío!’. ¡Lo último que necesitábamos en polvo de ladrillo era a Rafa junto a Iga!”.
