Jessica Pegula (5ª de la WTA) estuvo muy cerca de quedar eliminada en semifinales del WTA 1000 de Dubai, la semana anterior, a manos de Amanda Anisimova. Sin embargo, sacó a relucir chapa de jugadora Top, avanzó a la final y barrió a Elina Svitolina en la definición.
Todo ese combo le da estatus de palabra autorizada. También el hecho de ser durante seis años la Presidenta en el Consejo de Jugadoras de la WTA, e incluso, semanas atrás también fue nombrada por la nueva mandamás de la WTA, Valerie Camillo, como la cabeza visible del Consejo de Arquitectura del Tour.
"Quiero seguir mejorando y no estancarme. Intentar cosas nuevas me motiva aún más que las victorias y los títulos. Me estoy desafiando como persona, competidora y tenista, esa siempre ha sido mi fuente de motivación", sentenció en una entrevista con The Second Serve.
¿Por qué lo hace? ¿Por qué se involucra? "El tenis me encanta desde niña, incluso antes de tener familia, dinero, equipos ni nada por el estilo" (NdR: Su familia es dueña de los Buffalo Bills de la NFL y los Buffalo Sabres de la NHL). Y siempre tuvo claro sus sueños: "Quería ser la número uno del mundo cuando tenía unos 6 años. Desde que tengo memoria, mi sueño fue ser la número uno, poder jugar en el circuito, ganar Grand Slams".
Ahora va a estar bien cerca de casa. La neoyorquina se presentará en la gira estadounidense de cancha dura que tan bien le sienta (Indian Wells y Miami). Será favorita y quiere "asaltar" a Coco Gauff, su coterránea en el puesto 4 del ranking mundial: "Es genial poder mirar atrás y decir que me estoy esforzando por lograrlo, por hacer realidad mi sueño".
