Federer, feliz con su retiro pero en forma para dar exhibiciones

El suizo Roger Federer, de 42 años, se retiró del tenis en 2022. Pero su nombre, por lo que representó en el deporte en más de dos décadas de profesionalismo, sigue estando en el boca a boca de todos casi de forma permanente. Por sus récords, títulos y reconocimientos.

El Masters 1000 de Shanghai, penúltimo de la categoría de la temporada, agasajó al helvético nombrándolo "atleta ícono" de la ciudad y allí su figura volvió a ser protagonista para la alegría de los fanáticos que aún disfrutan con, al menos, no perderle el rastro. Luego, Federer presenció algunos partidos de la jornada y, como no podía ser de otra manera, dejó testimonios que son dable destacar.

A pie de cancha, al momento de ser distinguido, expresó: "Extraño el tour, los torneos, el público, pero la vida va bien. Pude ir a esquiar por primera vez en 15 años y con mis hijos, que fue mi sueño por mucho tiempo. Estoy extremadamente feliz retirado. No hay chances de volver al circuito. Ha empezado otro capítulo en mi vida", afirmó.

Sin embargo, más allá de su distendida vida actual y el tiempo libre de ocio, el campeón de 103 títulos ATP y 20 Grand Slam, entre ellos ocho Wimbledon, afirmó que aún se mantiene en forma y que le gustaría brindar exhibiciones en el futuro. Toda una gran noticia que evoca a sus esporádicos viajes a Sudamérica y que ilusiona con verlo por estos pagos en alguna otra oportunidad.

El suizo aseguró que está yendo al gimnasio unas cuatro veces por semana y que llevó máquinas a su casa. "Ya no juego tanto al tenis, así que tengo que tener un poco más de cuidado con lo que como y esas cosas. Todavía me gustaría jugar algunas exhibiciones más adelante. Así que quiero mantenerme en forma", sostuvo en diálogo con la ATP.

Cabe resaltar que Federer jugó su último partido como profesional en Wimbledon 2021 (derrota con Hubert Hurkacz en cuartos de final) y se despidió definitivamente del deporte blanco en la Laver Cup 2022, torneo que se desarrolló en Londres y que permitió verlo hacer dupla de dobles con el español Rafael Nadal, su enemigo del circuito que se convirtió en amigo.