El partido entre Barbarians y Sudáfrica en el Mandela Bay Stadium dejó una imagen que va mucho más allá del 80-31 final para los locales: la presencia de seis jugadores argentinos luciendo las medias de los clubes donde dieron sus primeros pasos en el rugby.
Esta costumbre es ya una tradición histórica del combinado invitacional, que permite a cada integrante exhibir los colores de sus orígenes como símbolo de identidad y pertenencia.
Entre los representantes argentinos, además de Felipe Contepomi como head coach, estuvieron en cancha Tomás Albornoz, surgido de Tucumán Rugby; Mayco Vivas, formado en CRAR de Rafaela; Franco Molina, producto de Jockey Club de Córdoba; Guido Petti, del SIC; Pedro Delgado, de Old Lions de Santiago del Estero; y Leonel Oviedo, de Córdoba Athletic.
La imagen de nuestros clubes en un escenario internacional y entre grandes figuras pone una vez más en valor el trabajo formativo de las instituciones del interior y de Buenos Aires, con una cantera inagotable de talento para exportar al primer nivel.
