La situación más curiosa de la ventana FIFA se dio en el Grupo B de la Copa del Golfo, donde Irak y Omán terminaron igualados en todos los criterios y debieron recurrir a un sorteo para determinar cuál de los dos avanzaba a las semifinales.
La definición tuvo un detalle insólito: el tercer gol de Omán pudo haber sido determinante, pero el autor, Musab Al Shaqsy, se quitó la camiseta para festejar y recibió una tarjeta amarilla que terminó igualando a ambos seleccionados también en el criterio de fair play.
Con los mismos puntos, una diferencia de goles idéntica y también la misma cantidad de infracciones y tarjetas, Irak y Omán quedaron sin un criterio deportivo que permitiera establecer al clasificado. Por eso, el Comité de Competiciones de la Federación de Fútbol del Golfo debió convocar a una reunión para realizar un sorteo que definiera al semifinalista.
La decisión generó el reclamo de Graham Arnold, entrenador de Irak, quien consideró que su Selección debía avanzar directamente por su mejor posición en el ranking FIFA. "No deberíamos ir a sorteo. Por reglamento FIFA deberíamos pasar nosotros ya que tenemos mejor ranking que Omán", sostuvo el técnico australiano.
Así, un festejo que terminó con una tarjeta amarilla y que, en otras circunstancias, habría quedado como una anécdota, terminó siendo determinante para que Irak y Omán igualaran absolutamente todo y necesitaran un sorteo para definir quién continuaba en la Copa del Golfo.
¿Quién ganó el sorteo entre Omán e Irak para clasificar a semifinales de la Copa del Golfo
Luego de la reunión pactada de manera improvisada, el papel que salió fue el de Omán, que se metió así entre los cuatro mejores de la competición, donde se enfrentará a Emiratos Árabes Unidos por un lugar en el partido definitorio.
