Casa Blanca pidió revisión de la roja a Balogun, que puede jugar

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Estados Unidos, entre el orgullo y la confianza (2:43)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció al respecto a través de Truth Social: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!".


La FIFA suspendió este domingo la tarjeta roja que el delantero estadounidense Folarin Balogun recibió en el partido contra Bosnia-Herzegovina, correspondiente a los dieciseisavos de final, lo que le permite estar disponible para enfrentarse a Bélgica en los octavos de final de la Copa del Mundo.

En un comunicado publicado en su sitio web, la FIFA señaló: "En virtud del artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA (FDC), la aplicación de la suspensión automática por un partido para el jugador estadounidense Folarin Balogun queda en suspenso durante un periodo de prueba de un [1] año".

ABC confirmó las informaciones de que la Casa Blanca se puso en contacto con la FIFA tras la victoria de Estados Unidos sobre Bosnia-Herzegovina la semana pasada, para solicitar al presidente del organismo, Gianni Infantino, que revisara la tarjeta roja mostrada a Balogun.

El presidente Donald Trump celebró la anulación de la tarjeta roja poco después de anunciarse la noticia, publicando en sus redes sociales: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!".

Estados Unidos se enfrentará a Bélgica el lunes por la noche, a las 20:00 horas (hora del este), en Seattle, con el objetivo de alcanzar los cuartos de final de la Copa del Mundo por primera vez desde 2002. El equipo estadounidense cayó en octavos de final ante Ghana en 2010, Bélgica en 2014 y los Países Bajos en 2022; asimismo, no logró superar la fase de grupos en 2006 y no se clasificó para el torneo de 2018.

Un comunicado de U.S. Soccer señaló: "Aceptamos la decisión del Comité Disciplinario y nos complace que Folarin Balogun esté habilitado para competir mañana.

"Toda nuestra atención está centrada en el partido de octavos de final contra Bélgica en Seattle, y esperamos contar con el apoyo continuo de nuestra increíble afición".

Una tarjeta roja conlleva una suspensión automática de un partido, pero los jugadores se enteraron de la disponibilidad de Balogun cuando empezaron a aparecer publicaciones en redes sociales durante el trayecto de 10 minutos en autobús, el domingo, desde el hotel hasta el lugar de entrenamiento en la Universidad de Washington.

"Creo que muchos de nosotros pensamos al principio que era inteligencia artificial", dijo el defensa Chris Richards. "No estábamos seguros de si era verdad o no".

La federación de Bélgica también emitió un comunicado expresando su sorpresa y afirmó que está "investigando todas las opciones posibles".

"La Real Federación Belga de Fútbol está atónita ante la decisión de la FIFA de declarar habilitado para jugar al jugador estadounidense Folarin Balogun —quien estaba suspendido— en el partido entre EE. UU. y Bélgica del lunes 6 de julio a las 17:00 horas (hora de Seattle)", decía el comunicado.

"La FIFA basa su decisión en el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA. Esta disposición establece que el Comité Disciplinario de la FIFA puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria impuesta previamente.

"Sin embargo, el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA establece claramente que una tarjeta roja conlleva automáticamente una suspensión para el siguiente partido del equipo, tal como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas mostradas durante esta Copa Mundial de la FIFA.

"Además, e independientemente de lo anterior, la decisión contradice directamente las disposiciones del Reglamento de la Competición de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tal como se recoge en el artículo 10.5: 'Si un jugador o un miembro del cuerpo técnico es expulsado como consecuencia de una tarjeta roja directa o indirecta (segunda amonestación), quedará automáticamente suspendido para el siguiente partido de su equipo'". Además, podrían imponerse sanciones adicionales".

Balogun marcó el primer gol de Estados Unidos en el minuto 45 de la victoria por 2-0 sobre Bosnia-Herzegovina, en la ronda de dieciseisavos de final disputada el miércoles. Sin embargo, fue expulsado en el minuto 64 tras una acción considerada una entrada peligrosa sobre el defensa Tarik Muharemovic.

El viernes, Balogun declaró que consideraba injusta la decisión, dado que tanto él como Muharemovic estaban disputándose la posición.

"Si has jugado al fútbol, ​​entiendes que hay situaciones que simplemente no se pueden evitar y que deben analizarse en su contexto al revisarlas", afirmó Balogun.

La Federación de Fútbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) informó que Balogun no atendería a los medios este domingo; no obstante, el delantero del AS Monaco publicó en sus redes sociales una fotografía suya frente a aficionados estadounidenses, acompañada de la canción "Bad" de Michael Jackson.

La FIFA indicó que su decisión se basó en el artículo 27 del reglamento de su comité disciplinario.

"El órgano judicial podrá decidir suspender total o parcialmente la ejecución de una medida disciplinaria. Al suspender la ejecución de la sanción, el órgano judicial somete a la persona sancionada a un periodo de prueba de entre uno y cuatro años", establece la norma.

En noviembre, la FIFA aplazó los dos últimos partidos de una sanción de tres encuentros impuesta al portugués Cristiano Ronaldo —tras recibir una tarjeta roja contra Irlanda en un partido de clasificación para el Mundial—, permitiéndole así jugar al inicio de la Copa del Mundo.

Asimismo, en abril se aplazaron las suspensiones de un partido para el defensa argentino Nicolás Otamendi y el centrocampista ecuatoriano Moisés Caicedo, sancionados con tarjeta roja en partidos de clasificación, lo que les permitió estar disponibles para los encuentros inaugurales del Mundial.

El brasileño Garrincha fue expulsado en una semifinal de 1962, pero se le permitió jugar la final contra Chile tras ejercerse presión política.

En este reporte se utilizó información de The Associated Press. También colaboró Jeff Carlisle, de ESPN.