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Julián Álvarez, la estrella de Atlético de Madrid que intentará hacer lo imposible

Julián Álvarez es la estrella de Atlético Madrid. Y ahora está frente a uno de esos momentos que pueden definir una carrera: convertirse en el líder que lleve al Colchonero a conquistar la UEFA Champions League, el único gran título que aún le falta a la historia del club.

El presente de Julián Álvarez: goles, liderazgo y un rol protagónico

La temporada del delantero ex River Plate y Manchester City lo posiciona como la gran referencia ofensiva del equipo de Diego Simeone. Su influencia va más allá de los números, pero los números también sostienen su impacto.

Julián volvió aparecer con un golazo en el empate frente a la Real Sociedad en la final en la Copa del Rey, que su equipo terminó perdiendo por penales. En la temporada suma 47 partidos y 19 goles entre todas las competencias. En Champions, su rendimiento escala: nueve goles en 13 partidos y cuatro asistencias, cifras que lo ubican entre los atacantes más influyentes del torneo.

El desafío europeo: una semifinal que define destinos

El Atlético volvió a instalarse entre los protagonistas del continente. Ahora, buscará un lugar en la definición y para lograrlo deberá dejar en el camino nada más ni nada menos que al Arsenal, puntero de la Premier League.

El choque enfrenta dos identidades muy marcadas. La propuesta ofensiva del conjunto inglés contra la solidez, el rigor táctico y la transición rápida del equipo de Simeone. El primer duelo será el 29 de abril y la vuelta el 5 de mayo, con el Puskás Aréna como destino final.

La Champions, la gran herida histórica del Atlético de Madrid

Atlético de Madrid nunca ganó la Orejona. Estuvo cerca, sí, pero jamás se dio. Ese es un dato que atraviesa generaciones y que explica por qué cada nueva oportunidad adquiere un valor especial.

El equipo alcanzó la final en dos ocasiones, en las temporadas 2013/14 y 2015/16, y en ambas fue derrotado por Real Madrid.

La final de Lisboa 2014 quedó marcada como uno de los golpes más duros en la historia del club. El Atlético ganaba con gol de Diego Godín hasta que, en el minuto 93, Sergio Ramos igualó el partido con un cabezazo que forzó la prórroga. En el tiempo extra, el desgaste pasó factura y el Real Madrid terminó imponiéndose con goles de Gareth Bale, Marcelo y Cristiano Ronaldo.

Dos años más tarde, en Milán, la historia volvió a repetirse con otro guion doloroso. Real Madrid se adelantó nuevamente con gol de Sergio Ramos, mientras que Antoine Griezmann falló un penal clave para el Atlético. El empate llegó sobre el final a través de Yannick Carrasco, pero tras una prórroga sin diferencias, la definición por penales volvió a favorecer al rival, con Cristiano Ronaldo sellando la consagración.

Ese recorrido explica por qué la Champions no es solo un objetivo deportivo, sino una cuenta pendiente emocional.

A lo largo de su historia reciente en el torneo, el Atlético alternó campañas profundas con eliminaciones tempranas. Desde los cuartos de final en 1996/97 hasta la actual semifinal en curso de la temporada 2025/26, el equipo logró instalarse en varias ocasiones entre los mejores, aunque sin poder concretar el paso final.

Diego Simeone y las finales: una historia de gloria y frustración

El ciclo de Diego Simeone transformó al club. Ganó ocho títulos, una identidad consolidada y una competitividad sostenida en el tiempo. Sin embargo, las finales también dejaron cicatrices. En 11 definiciones disputadas, el equipo ganó seis y perdió cinco. Entre esas derrotas, las más significativas fueron justamente las de Champions, donde estuvo a minutos de la gloria en más de una ocasión.

La caída más reciente, en la final de la Copa del Rey 2025/26 ante Real Sociedad, volvió a exponer esa dificultad. Tras empatar 2-2, el Atlético perdió por penales en Sevilla, en una definición donde incluso Julián Álvarez falló su ejecución.

Julián Álvarez y la posibilidad de cambiar la historia

Ese penal en Copa del Rey todavía duele en la cabeza de Julián. Pero el fútbol da revanchas y en esta oportunidad será bien rápido, porque Arsenal en semifinales de Champions está a pocos días de ser enfrentado. El delantero argentino no solo debe sostener su nivel goleador. Debe asumir un rol que trasciende lo individual: ser el jugador que rompa con una narrativa marcada por finales perdidas y frustraciones acumuladas.

Su experiencia en escenarios de máxima exigencia, incluyendo una Copa del Mundo con Argentina, sumada a su capacidad para decidir partidos, lo posicionan como la pieza que puede inclinar la balanza en momentos donde el margen de error es mínimo.