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Juicio por la muerte de Maradona: pidieron que no declararan sus hijas; Giannina desmintió a Luque

Han pasado cinco años y medio de la muerte de Diego Armando Maradona y su desenlace trágico sigue a la búsqueda de culpables. El juicio sobre su fallecimiento avanza en un clima cada vez más tenso, marcado por acusaciones cruzadas, estrategias defensivas agresivas y testimonios que exponen las decisiones médicas tomadas en los últimos días de quien fue para muchos el mejor jugador de la historia del fútbol.

La tercera audiencia dejó al descubierto uno de los puntos más sensibles del proceso: la discusión sobre las responsabilidades en torno a su cuidado y el rol de su entorno familiar.

Un planteo que elevó la tensión en la sala

El inicio de la audiencia estuvo atravesado por una fuerte intervención del abogado defensor Marcelo Rodríguez Jordán, representante de la psiquiatra Agustina Cosachov. Su planteo fue directo: sostuvo que los hijos mayores de edad de Maradona tuvieron responsabilidad en su cuidado y que, por esa razón, no deberían declarar bajo juramento para evitar una eventual autoincriminación. Se habló incluso de "abandono de persona", lo que provocó la reacción inmediata del abogado Fernando Burlando.

"No se mencionó algo tan agresivo para la dignidad de una persona ni para con una víctima".

El tribunal rechazó el planteo de la defensa y confirmó que los hijos de Maradona continuarán declarando como testigos y agregó que no se permitirán preguntas que intenten atribuirles responsabilidad penal durante el contrainterrogatorio.

Decisiones médicas y vínculos en discusión

En un caso tan polémico y con tanto en juego, la tensión y el dramatismo no son nuevos. Ya en la audiencia anterior, el neurocirujano Leopoldo Luque había ofrecido una declaración extensa en la que intentó contextualizar los mensajes que se hicieron públicos y que generaron fuerte repercusión.

Luque dijo que la relación con Maradona empezó en 2017. Según su relato, dejó de ver a Diego como ídolo para tratarlo como paciente, en un contexto que definió como complejo: "Lo empecé a ver mal, triste, tomaba mucho alcohol".

El médico sostuvo que intentó acercarlo a distintos especialistas, aunque no siempre logró concretar esas intervenciones. También buscó relativizar frases de chats que se viralizaron, asegurando que muchas de ellas no reflejan el contexto completo.

Uno de los puntos más sensibles fue su referencia al entorno familiar. Luque afirmó que "la familia no quería que yo lo tocara". Y señaló que él creía que Maradona nunca debió volver a la casa sino quedarse en la clínica.

Explicó, además, que existían tres caminos posibles para el tratamiento de Maradona tras su operación: internación domiciliaria, ingreso a un centro de rehabilitación o una internación involuntaria, alternativa que señaló como incompatible con la legislación vigente en salud mental.

Gianinna Maradona: el testimonio que expone la decisión clave

En este contexto, la declaración de Gianinna Maradona, segunda hija de Diego, se convirtió en uno de los momentos más impactantes del juicio.

"No descansó, así que es un día complicado para ella", dijo en la puerta de los tribunales Burlando, su abogado, minutos antes del arranque de la audiencia.

Cuando le tocó hablar, la hija del Diez apuntó directamente a la decisión de avanzar con una internación domiciliaria tras la operación, una medida que, según su testimonio, fue recomendada por el equipo médico y consensuada con la familia.

"Nos dijo que no era opción internarlo, que lo mejor era una internación domiciliaria... lo charlamos, no fue de un día para el otro", explicó ante el tribunal.

"Hay infinidad de comunicaciones en donde (Luque se muestra como) responsable de absolutamente todo, del control, de la atención y del cuidado de Diego Armando Maradona", había anticipado Burlando antes de la declaración de Giannina.

Durante la audiencia se reprodujeron audios clave en los que Luque describía el plan posterior al alta médica: la instalación de un dispositivo de atención en una vivienda de zona norte, con un equipo de profesionales encargado del seguimiento.

El impacto emocional fue evidente. Gianinna se quebró al recordar esas decisiones y cuestionó declaraciones públicas previas del médico: "Me da mucha bronca escucharlo... porque dijo en la tele que no era su médico, acá en el audio quedó claro que se hacía responsable".

Confianza, decisiones compartidas y acusaciones de manipulación

El testimonio también puso el foco en la relación entre la familia y el equipo médico. Gianinna sostuvo que confiaron en las recomendaciones recibidas y que acompañaron el esquema propuesto con la intención de garantizar la mejor calidad de vida posible para su padre.

"Estaba con la mirada perdida… le dije feliz cumpleaños, pero no se reconocía a sí mismo", relató, sobre Diego en el día de su cumpleaños. En otro apartado, dijo que había hablado con Leopoldo Luque sobre su salud y la medicación: "Había bajado mucho de peso... me decían que iban a averiguar, pero no me explicaban el efecto".

"Queríamos que viviera de la mejor manera posible, pero nos manipularon", afirmó Giannina.

Un juicio que expone más que responsabilidades médicas

A medida que avanzan las audiencias, el juicio por la muerte de Maradona se consolida como un proceso que trasciende lo estrictamente médico. Las declaraciones no solo reconstruyen los últimos días del ídolo, sino que también revelan tensiones internas, diferencias de criterio y una trama compleja de vínculos personales y profesionales.

Además de Luque, se juzga también a la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.