La principal figura de las Estrellas Negras apunta a reaparecer ante Inglaterra en un partido que podría acercar a cualquiera de las dos selecciones a los octavos
Si Panamá quedó con una sensación amarga tras aquella derrota en el minuto 95, Inglaterra tendrá que enfrentarse a una versión más fuerte de Ghana.
Las Estrellas Negras recuperan a Thomas Partey para uno de los partidos más importantes de la segunda jornada del Grupo L, un duelo que podría dejar prácticamente clasificado a uno de los dos equipos rumbo a los octavos de final del Mundial 2026.
La ausencia del mediocampista fue uno de los temas más comentados durante los días previos al debut panameño.
Canadá le negó la entrada al país debido a los problemas judiciales que enfrenta en el Reino Unido, situación que obligó a Carlos Queiroz a modificar su mediocampo para enfrentar a Panamá en Toronto.
Ahora el escenario es diferente.
El partido se disputará en territorio estadounidense y eso le abre la puerta al futbolista para reincorporarse al equipo.
Todo apunta a que ocupará el lugar de Elisha Owusu en la alineación titular.
La noticia representa un refuerzo enorme para Ghana.
No solo por la calidad individual de Partey, sino porque el mediocampista aporta experiencia, liderazgo y equilibrio en una selección que sufrió demasiado durante varios pasajes del encuentro ante Panamá.
Los números reflejan esa realidad.
Ghana ganó el partido, pero fue ampliamente superado en posesión.
Los africanos apenas tuvieron el 35% del balón y consiguieron el triunfo gracias a un contragolpe letal de Caleb Yirenkyi en el tiempo de reposición.
Panamá controló buena parte del compromiso.
Sin embargo, el fútbol mundialista no perdona errores.
Y Ghana terminó llevándose tres puntos que hoy la tienen en una posición privilegiada dentro del grupo.
Por eso el duelo frente a Inglaterra adquiere una dimensión enorme.
Una victoria dejaría a los africanos virtualmente clasificados a la siguiente ronda.
Pero del otro lado aparece una selección inglesa que dejó sensaciones muy distintas en su estreno.
Los dirigidos por Thomas Tuchel derrotaron 4-2 a Croacia y mostraron gran parte del potencial ofensivo que los convierte en uno de los candidatos a pelear el título.
Harry Kane arrancó el torneo con un doblete.
Jude Bellingham volvió a asumir el protagonismo que acostumbra con Inglaterra.
Marcus Rashford también encontró espacios para castigar a una defensa croata que nunca logró controlar los movimientos ingleses.
El propio Tuchel ha insistido en que Inglaterra todavía tiene margen de crecimiento.
Los británicos consideran que apenas están comenzando a mostrar la versión que esperan alcanzar durante el torneo.
Sin embargo, el regreso de Partey obliga a mirar el partido desde otra perspectiva.
Carlos Queiroz recupera a uno de los futbolistas más importantes de toda África y a un jugador acostumbrado a competir al máximo nivel europeo.
Para Ghana significa recuperar una pieza clave.
Para Inglaterra representa una amenaza adicional.
Y para Panamá y Croacia, que observan el partido desde atrás en la tabla, puede ser el resultado que termine marcando el destino definitivo del Grupo L.
Porque mientras Inglaterra y Ghana pelean por acercarse a los octavos de final, el resto comienza a quedarse sin margen de error.
Y en una Copa del Mundo, la segunda fecha suele ser el momento donde los grupos empiezan a definir quién sigue soñando y quién empieza a despedirse.
