El capitán del Deportivo Saprissa respondió con firmeza a los señalamientos del padre de Rachid Chirino y defendió su trayectoria y a la afición
En Saprissa el brazalete no es decorativo. Se defiende.
El capitán del Deportivo Saprissa, Mariano Torres, rompió el silencio previo al duelo ante AD Carmelita por el Torneo de Copa y dejó clara su postura tras las declaraciones públicas del padre de Rachid Chirino.
Torres no esquivó el tema. En entrevista con TDMás, el argentino defendió su nombre, su recorrido y el respeto hacia el camerino.
El mediocampista reconoció que un padre tiene derecho a defender a su hijo, pero consideró desacertado que en ese intento se mencionara a compañeros y a la afición morada. Según su criterio, cuando se involucra a terceros sin fundamento, se cruza una línea innecesaria.
El “10” fue directo: explicó que si cuenta con respaldo de la grada es por lo que ha construido durante una década en el club. Recordó que lleva 10 años consecutivos defendiendo la camiseta tibaseña y que todo lo que ha logrado lo ha conseguido dentro del terreno de juego.
Vestuario blindado
Más allá del cruce mediático, Torres quiso enviar un mensaje interno: aseguró que no existe ningún conflicto con Chirino.
Lo calificó como un buen futbolista que puede aportar al equipo y dejó claro que una declaración externa no define la convivencia del grupo. En su lectura, el camerino está por encima del ruido.
Además, el capitán rechazó versiones que, según él, no se ajustan a la realidad. Recordó que cuando ha cometido errores ha sido criticado y ha asumido las consecuencias en silencio, preparándose para responder en la cancha.
Un mensaje que apunta directamente a la narrativa instalada por Carlos Chirino en entrevista con Tigo Sports, donde cuestionó a la afición, a un sector de la prensa deportiva y mencionó específicamente a Torres, insinuando que no recibe el mismo nivel de crítica.
El trasfondo
Lo que empezó como una defensa familiar terminó convirtiéndose en un debate público sobre jerarquías, favoritismos y trato mediático.
Pero Mariano eligió un camino claro: defender su nombre sin romper la unidad del grupo.
En un momento donde Saprissa vive reacomodos deportivos y presión competitiva, el capitán dejó claro que el liderazgo se ejerce con trayectoria y con respaldo dentro de la cancha.
Y en Tibás, eso pesa.
