Boca dio el golpe en el Monumental, ganó 1-0 ante River y desató la fiesta en el campo de juego, donde Ander Herrera fue protagonista con un gesto con Leandro Paredes.
El Xeneize dejó todo en cancha. No fue su partido más lúcido ni el mejor con la pelota en los pies, pero sí realizó un esfuerzo físico implacable para contener a River y sostener la ventaja que logró con el gol de penal de Leandro Paredes.
El campeón del mundo fue titular y estuvo acompañado por Milton Delgado y Santiago Ascacibar, sus laderos. A Paredes le alcanzó para jugar un total de 65 minutos, todo debido a una molestia física en la parte posterior de su pierna derecha.
El mismo capitán reconoció que comenzó a sentir esto a los 20' del primer tiempo, pero aún así pudo meter dos pases claros de gol y rematar con clase el penal antes del entretiempo.
Paredes terminó saliendo a los 25' del segundo tiempo y le dejó su lugar a Ander Herrera, quien al igual que contra Barcelona recibió la cinta de capitán y se la colocó en su brazo.
El volante no tuvo oportunidad de mostrar su clase con la pelota, sino que se dedicó a defender, rechazar y colaborar con un equipo que se defendió bien cerca de Brey.
Cuando el partido culminó, y la fiesta Xeneize inició, Paredes ingresó corriendo para buscar a sus compañeros y saltar para el festejo.
En medio del tumulto y los abrazos, Ander se dirigió hacia el '5' y tuvo un gesto para reconocer: se sacó la cinta de capitán y, frente a Paredes se la puso él en el brazo del campeón del mundo, que la recibió para posteriormente seguir saltando y cantando en su segundo clásico ganado desde que volvió a Boca.
