TEMPE -- ¿Existe algún candidato entre los receptores que sabemos, estarán en la plantilla de los Arizona Cardinals durante el 2017 (aparte de Larry Fitzgerald) que pueda acumular más de 1,000 yardas por aire? Sí*.
¿Lo conseguirán? Probablemente no.
Ese candidato es, por el momento, John Brown. Se trata del único otro receptor de los Cardinals que, en mi opinión, puede tener una campaña de 1,000 yardas en el esquema del head coach Bruce Arians. Cualquiera de los receptores en el grupo es capaz de acumular al menos 1,000 yardas o más en una campaña, pero es Brown el único que tiene la confianza, junto con la velocidad, para conseguirlo.
Pero, si lo notaron, dejé un asterisco junto a mi respuesta original. La salud de Brown dictará en buena medida si consigue o no las 1,000 yardas. Drenar un quiste en la espalda fue un paso significativo al frente para la salud de Brown y todavía no sabemos cómo le afectará luego de ser diagnosticado como portador del rasgo de células falciformes. Si Brown puede mantenerse sano, tendrá la posibilidad de las 1,000 yardas.
No obstante, habrá un jugador parado en su camino y su nombre no es Larry Fitzgerald.
David Johnson será una vez más pieza central para el juego aéreo de Arizona. Arians todavía desea brindarle 30 toques por encuentro. Y como apuntó Arians cuando le pregunté sobre ello la semana pasada, los 30 toques no necesariamente deben llegar como acarreos. La temporada pasada, Johnson casi acumuló 1,000 yardas en recepciones, pero eso se debió en parte a la caída de la producción de Brown por sus lesiones y el eterno caso de pases dejados caer de Michael Floyd. Johnson terminó convirtiéndose en uno de los objetivos primarios del juego aéreo por esos dos motivos.
Este año, si Fitzgerald continúa excediendo las 1,000 yardas, como ha sucedido en las últimas dos campañas, y si Brown se mantiene suficientemente sano donde es capaz de entregar otra temporada de 1,000 yardas, los pases para Johnson pueden ir en declive.
Luego está el siguiente escenario: quizás sean los pases para Brown los que disminuyan. Quizás Brown se convierta en la tercera opción del juego aéreo, detrás de Fitzgerald y Johnson.
Seamos honestos aquí: cada defensiva que enfrente a los Cardinals el año que viene estará fijada en Johnson como piloto de guerra en misión. Seguro, es suficientemente talentoso donde esa atención no debe afectar su producción, pero también podría brindar a Brown la oportunidad de llegar hasta esas 1,000 yardas.
