Apenas una temporada tras la salida de Micah Parsons, el roster de los Cowboys se ve renovado y listo para buscar la postemporada.
Mientras los Dallas Cowboys dejaban el Reliant Stadium el domingo por la tarde, el enfoque tras su victoria de 34-30 estaba puesta – correctamente – sobre CeeDee Lamb y una jornada histórica: 17 recepciones para 189 yardas y un touchdown. Fue tal su día que solamente cinco jugadores en toda la historia de la NFL han atrapado más pases en un solo juego.
Dallas ganó mayormente como lo ha hecho en la era de Brian Schottenheimer, con una ofensiva explosiva y haciéndolo a pesar de una defensiva porosa que no les permite ganar con holgura semana tras semana. Solo tres equipos --los Detroit Lions, Washington Commanders y Arizona Cardinals-- han permitido más que los 112 puntos que les han anotado a los Cowboys en los primeros cuatro juegos de 2026.
Previo al encuentro con Houston, los Cowboys intentaron mejorar esta deficiencia, adquiriendo al esquinero Joey Porter Jr. vía canje con los Pittsburgh Steelers. El movimiento es solamente el más reciente realizado por Jerry Jones en los últimos 13 meses. El dueño, presidente y gerente general del equipo sigue intentando reconfigurar su defensiva luego de uno de los traspasos más polémicos de los últimos años en la NFL.
La salida de Micah Parsons a los Green Bay Packers en agosto de 2025, tras una fallida negociación para extenderle el contrato, parecía significar un inicio de más tristeza que felicidad para los aficionados de Dallas. Y pese a que los Cowboys quedaron fuera de los playoffs el año pasado, existe un coro de voces asegurando que este año será diferente para el equipo más popular de la NFL.
Después de cuatro semanas de temporada regular, los Cowboys son la pura definición de sol y sombra: una ofensiva prácticamente imparable, y una defensiva que sigue otorgando ventaja tras ventaja. ¿Qué se impondrá al final?
En el ojo del huracán
A partir de hoy, los Cowboys tendrán tres juegos en fila transmitidos en horario estelar. El jueves en el arranque de la Semana 5, reciben a unos heridos Tampa Bay Buccaneers que siguen buscando su primera victoria del año; de ahí, visitarán Green Bay para enfrentar a los Packers (aún sin Parsons por lesión), el domingo por la noche para la Semana 6. Para finalizar, otro duelo de visitante, esta vez ante los Philadelphia Eagles en el Monday Night Football de la Semana 7 que ya promete.
No habrá dónde esconderse. Si los Cowboys son buenos y realmente pueden volver a los playoffs, lo veremos aquí. La defensiva está liderada ahora por Christian Parker, el novato coordinador de 34 años que viene de la escuela de Vic Fangio, el legendario coordinador de los Eagles.
Tras perder a Parsons, los Cowboys han adquirido a Kenny Clark, Quinnen Williams y Porter Jr. vía canje, así como a Caleb Downs y Malachi Lawrence en el draft, todos pensados para mejorar al elenco de Parker. En años pasados, hemos visto a coordinadores jóvenes necesitar tiempo para imponer su estilo, con resultados mixtos.
Notablemente, lo ocurrido con los Baltimore Ravens entre 2024 y 2025 es un buen ejemplo, donde Zach Orr se hizo coordinador defensivo del club llevándolos a ser novenos en la liga durante su primera temporada, tras un arranque rocoso. Un año después, y con el beneficio de la experiencia… la defensiva tomó dos pasos atrás, terminando en el lugar 18 de la NFL.
Parker ya tiene juguetes nuevos en Dallas, y eventualmente tendrá que mejorar a la octava peor defensiva de pase y segunda peor defensiva por tierra de la NFL. Quizás lo más preocupante es que apenas han logrado forzar dos pérdidas de balón, la peor marca de toda la liga. Además, son indisciplinados, sus 37 castigos solo son superados por cuatro equipos.
En resumen, todo debe mejorar -- y rápido. ¿Será capaz de lograrlo Parker? Las siguientes dos pruebas pueden ser clave, ya que tanto Tampa Bay como Green Bay han tenido problemas fuertes en ofensiva.
Ofensiva fuerte, pero no infalible
Lo de Lamb fue espectacular este domingo, pero quizás más impresionante fue la ineptitud de la defensiva de Houston (considerada una de las mejores en la NFL) en cubrirlo. Tener a George Pickens del otro lado le ayuda considerablemente, y Dallas tiene la sexta mejor ofensiva de pase en la liga con 1,032 yardas.
Pero el juego terrestre no ha arrancado del todo, con 358 yardas totales y 3.8 yardas por acarreo a pesar de que Javonte Williams se antojaba como ser el gran beneficiario de la ofensiva diseñada por el head coach Brian Schottenheimer. Dicho eso, salvo en la Semana 1, los Cowboys han anotado un mínimo de 30 puntos por encuentro.
Sus dos victorias, eso sí, han venido ante equipos con récord perdedor esta temporada, y conversamente, sus dos derrotas contra equipos con récord ganador. El objetivo será llegar con buen récord a noviembre, ya que cuatro de sus cinco duelos ese mes -- incluyendo el tradicional partido del Día de Acción de Gracias -- los jugarán en casa, el AT&T Stadium.
Ahí podría ser el momento justo en el que Schottenheimer, Parker, Jones y sus Cowboys nos muestren de qué están hechos rumbo a la postemporada, ya que actualmente, el equipo parece una calca de lo que hemos visto en 2025.
Jones, el dueño de casi 84 años (los cumplirá la semana entrante, el 13 de octubre), nunca ha contado con la virtud de la paciencia, pero la realidad de no poder sumar un Super Bowl en las últimas tres décadas lo ha empujado hacia el modo “ganar ahora”, uno que hasta el momento, los Cowboys no han podido cumplir pese a los grandes esfuerzos de sumar estrellas en ambos lados del balón.
