Los Cowboys y los Ravens se enfrentarán este domingo en el primer partido de la NFL que se disputa en Río de Janeiro.
Expertos en terrenos de juego de la NFL y de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) llevan días en Brasil supervisando la superficie de juego del estadio Maracaná, según informó el viernes JC Tretter, director ejecutivo de la NFLPA.
Los Dallas Cowboys y los Baltimore Ravens se enfrentarán este domingo en el primer partido de la NFL que se disputa en Río de Janeiro.
"Según la evaluación de nuestros expertos, el campo necesitaba mayor tracción y estabilidad", declaró Tretter este viernes. "Recomendaron realizar un cosido de refuerzo para ayudar a mantener la cohesión de la superficie y trajeron equipos para reforzar la mayor parte posible del campo antes del partido. Nuestros expertos seguirán atentos y continuarán evaluando las condiciones hasta el momento del inicio del encuentro".
Nick Pappas, director de terrenos de juego de la NFL, declaró el lunes a ESPN que la liga no ha debatido la posibilidad de cambiar la sede del partido. Pappas reconoció que han surgido dificultades tras las lluvias récord registradas en Río de Janeiro en las últimas seis semanas, pero añadió: "nada que no seamos capaces de gestionar".
Tanto los Cowboys como los Ravens viajaron a Brasil el jueves por la noche y tienen previsto entrenar allí este viernes por la tarde. Los equipos verán por primera vez la superficie de juego del estadio el sábado, cuando realicen sus sesiones de reconocimiento y repaso táctico.
"La preocupación al comenzar la semana era que el campo estuviera suelto, presentara zonas irregulares y provocara deslizamientos excesivos", afirmó Tretter. "Por lo general, esas condiciones afectan más a la jugabilidad y al rendimiento que a la seguridad en cuanto a lesiones graves. Sin embargo, la seguridad no es el único criterio. Los jugadores deben poder rendir al nivel que ellos mismos se exigen y al que esperan los aficionados. Un campo con poco agarre y resbaladizo puede no conllevar los mismos riesgos que una superficie con demasiada tracción, pero aun así afecta al rendimiento y a la calidad del partido".
Las dudas sobre la calidad de la superficie de juego del estadio Maracaná de Río surgieron la semana pasada, cuando futbolistas expresaron sus quejas sobre el césped natural de su estadio habitual.
"Ahora mismo hay muchos comentarios y rumores circulando, así que ya veremos qué pasa", comentó el jueves Kyle Hamilton, safety de los Ravens. "Sé que los jugadores son el producto de esta liga. En el momento en que dejemos de poner a los jugadores en primer plano, perderemos la liga. Estoy seguro de que la liga lo sabe y está haciendo todo lo posible para garantizar nuestra seguridad. Así que eso no es algo que me preocupe especialmente en este momento".
