La Fórmula 1 regresa a Madrid 45 años después. Esto es lo que debes de saber del nuevo circuito de la categoría.
La Fórmula 1 regresa a Madrid 45 años después de la última carrera disputada en la capital española, aquella edición de 1981 en Jarama.
Ahora el escenario es completamente diferente. Madring debuta con 5.416 kilómetros distribuidos entre 22 curvas y una combinación entre secciones permanentes y calles que lo convierten en un circuito difícil de clasificar. Tiene algo de Miami por su concepto semiurbano, sectores que recuerdan a Baku por las curvas de 90 grados, cargas laterales comparables con Barcelona y Silverstone y una curva peraltada de 550 metros que no tiene equivalente directo en el calendario actual.
Circuito de Madring: ¿Qué podemos esperar a nivel técnico?
Si hay algo que sobresale del diseño de Madring es la variedad. El primer sector será rápido, el segundo combina curvas medias y lentas con cambios de elevación bien pronunciados y el último vuelve a encerrarse en una serie de curvas de 90 grados donde los muros estarán mucho más cerca. Pirelli coloca a Madring entre los cinco circuitos más exigentes del calendario para los neumáticos, con fuerzas laterales comparables a Barcelona y Silverstone, lo que sumado a un asfalto completamente nuevo convierte la degradación en una de las grandes incógnitas para la carrera.
La curva que definitivamente parece llamada a convertirse en el centro de atención es la cinco. Se llega después de una de las zonas de aceleración más largas del circuito a una frenada muy fuerte y, especialmente en la primera vuelta o después de un reinicio, no sería extraño ver dos o incluso tres autos llegando juntos. El problema no será solamente frenar tarde: en qualy habrá que empujar al límite cuidando no terminar contra el muro, mientras que en carrera habrá que encontrar espacio para girar y evitar contactos cuando el grupo todavía venga pegado.
Ahí Madring mantiene la naturaleza de un semi-callejero. A pesar de ser un circuito de última generación y estar diseñado específicamente para F1, el trazado se siente muy angosto, con pocas escapatorias y los muros siempre cerca, como si Mónaco y Singapur tuvieran un hijo pero sin las escapatorias del circuito asiático. Una colisión con varios autos, restos sobre la pista o un monoplaza detenido en una mala posición puede convertir rápidamente una bandera amarilla en Safety Car y, dependiendo de los daños en las barreras, incluso en una bandera roja.
La entrada a la chicana de las curvas 10-11 puede ser otra zona problemática, aunque por una razón diferente. La secuencia exige atacar el cambio de dirección antes de entrar a La Monumental y en nuestra simulación del trazado en F1 26, contrastada con vueltas de pilotos del campeonato oficial de F1 Esports, aparece como una sección donde montar demasiado el piano puede descargar la parte trasera del monoplaza. Con el muro tan cerca, un mínimo toque podría dejar a cualquier piloto expuesto y, peor aún, con el auto detenido dentro del circuito, una situación que recuerda a lo ocurrido con George Russell en Australia 2025.
Luego aparece La Monumental, la curva 12, con 550 metros de longitud y un peralte de 24%. Pirelli estima que será la curva que produzca la mayor carga vertical sobre los neumáticos de toda la temporada, no solo por el banking sino también por el tiempo que los pilotos permanecerán dentro de ella.
La salida de esa curva también puede generar pelea camino a la curva 13, mientras que las 14, 15 y 16 forman una secuencia rápida antes de otra fuerte frenada en T17. Esta secuencia se repite en el circuito completo sectores donde se consume una gran cantidad de energía seguidos por desaceleraciones importantes donde los pilotos recuperarán parte de esa energía. Madring parece hecho a la medida del reglamento 2026, donde es necesario gastar, recuperar y volver a atacar en cuestión de segundos.
A diferencia de circuitos con rectas excesivamente largas y pocas frenadas, donde durante esta temporada hemos visto fases más evidentes de super clipping y lift para recuperar energía, Madrid alterna constantemente aceleraciones, curvas medias y frenadas. Eso debería permitir una recuperación más natural durante la vuelta y reducir algunos de los momentos visualmente extraños que hemos visto en otras pistas.
No significa que el lift o el super clipping vayan a desaparecer, pero el diseño ofrece más oportunidades para recargar sin sacrificar tanto tiempo en recta. En ese sentido, al menos visualmente, Madring podría regalarnos por momentos una sensación más cercana a la Fórmula 1 anterior al cambio reglamentario.
Los neumáticos serán otra gran incógnita. Pirelli llevará C2, C3 y C4 y sus simulaciones colocan las cargas a niveles comparables con Spa y Silverstone. La superficie es nueva y con poca abrasión, pero la evolución prevista durante el fin de semana es máxima, algo lógico en una pista donde nunca se ha celebrado una carrera. Pirelli incluso trató el asfalto con agua a alta presión para retirar residuos propios de una superficie recién asfaltada.
Las escuderías de F1 que podrían salir beneficiadas en Madring
Mercedes llega como la referencia de la temporada y Madring tiene varias características que deberían favorecer al W17. El coche ha demostrado una gran eficiencia en recta y una administración energética superior, algo que puede ser particularmente útil en un circuito que mezcla grandes aceleraciones con sectores trabados.
Ferrari puede encontrar tiempo en un lugar diferente. El SF-26 ha demostrado ser uno de los monoplazas más permisivos sobre pianos y baches, manteniendo buena tracción incluso cuando Charles Leclerc y Lewis Hamilton atacan los pianos. Eso puede ser importante en las curvas 5 y 6, la chicana de las 10-11 y las curvas lentas del sector final.
McLaren tiene bastantes razones para salir adelante aquí. El MCL40 utiliza relaciones de cambio más cortas que Mercedes, una decisión que favorece la aceleración aunque pueda comprometer algo de velocidad al final de las rectas. En un semi-callejero donde la mayoría de las aceleraciones importantes comienzan en curvas lentas, esa característica vale oro.
Red Bull llega como el equipo de la punta con más interrogantes. Max Verstappen ya ha reconocido que el RB22 continúa sufriendo sobre baches y pianos, precisamente uno de los lugares donde Ferrari parece más cómodo. La velocidad del neerlandés puede compensar mucho, pero en un trazado donde hay que atacar chicanas y cambios de dirección para encontrar tiempo, esa debilidad podría pasarle factura.
Checking in at MADRING 👋🇪🇸
— Formula 1 (@F1) September 8, 2026
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¿Qué podemos esperar del GP de España de F1?
La clasificación apunta a ser una de las más entretenidas del año porque nadie tiene referencias reales del circuito y Pirelli espera una evolución de pista muy alta. Eso significa que salir tarde en Q1, Q2 y especialmente Q3 puede ofrecer una ventaja considerable, pero también aumenta el riesgo de encontrar tráfico o una bandera amarilla en un circuito donde un error puede bloquear parcialmente la pista.
También habrá que vigilar cuánto piano utilizan los pilotos desde el viernes. Equipos capaces de atacar agresivamente las chicanas o las curvas lentas finales sin perder estabilidad pueden encontrar décimas importantes, mientras otros tendrán que sacrificar trayectoria para mantener el coche bajo control.
En carrera, la curva 5 parece ser el principal candidato para el caos, pero no será el único. La secuencia de las curvas 10 y 11 antes de La Monumental, la curva 13, la llegada a la curva 17 y el sector final tienen suficientes ingredientes para producir contactos, coches de seguridad y posiblemente alguna interrupción mayor.
Madring llega con una personalidad técnica bastante marcada desde el diseño: frenadas fuertes, cambios de elevación, muros cercanos, sectores trabados y una curva peraltada que lo diferencia del resto del calendario.
En papel, Madring tiene suficientes elementos para ser distinto. Ahora falta ver si también puede ser bueno.
