El 'Veneno' Cháves se confiesa y proyecta

Alan “Veneno” Cháves enfrentó al dominicano Eridson García, exponiendo su corona Latino WBO de los ligeros. Lo que se suponía iba a ser una pelea más que accesible, terminó en una derrota con cuatro caídas. El ganador quedó con 24 triunfos, 14 por KO y 2 contrastes.

A pesar de todo, Cháves resistió de pie y demostró su gran corazón. Pero la derrota -que le costó su calidad de invicto en 22 peleas con 19 por KO- también obliga a algunas reflexiones. Y en esto nada tiene que ver su rival, que realizó una inteligente y clara pelea estratégica, para una gran victoria, y además del Latino WBO del argentino, sumó el IBF, vacante.

Tras aquella noche de Newark, quedó una sola pregunta para Cháves, que subió como amplio favorito.

- ¿Qué pasó?

-Creo que fue un error de todo el equipo. No sé si fue exceso de confianza, o que nos dormimos. Practicamos un solo plan, pensando que él iba a venir al ataque, porque es lo que habíamos visto y jamás se nos ocurrió -incluyendo a mí también- pensar en un plan B. Él estuvo perfecto, fue el error más grande que tuvimos y se vio en la pelea.

-Reconocer el error es una señal de que ahora viene un gran replanteo.

-Primero, creo que -a pesar de que muchos dijeron que una pelea fácil para mi-, victoria asegurada no hay ninguna. Esto es boxeo profesional. Donde te dormís en el más mínimo detalle, perdés. Yo sabía que iba a ser una pelea difícil, porque era un rival con mucha experiencia. No por la edad, porque nos llevamos pocos años, yo tengo 23 y él 26. Tampoco por la cantidad de peleas. Pero sí hay una diferencia, él hizo muchos combates en Estados Unidos, peleas de nivel y con boxeadores conocidos, cosa que a mí, obviamente, me faltaba.

-García tenía un plan inteligente y no se salió nunca de su libreto, ni aun cuando estuviste en malas condiciones. Cuesta entender por qué no hubo un plan B, cuando tu equipo es de familia de boxeadores.

-Yo tengo mi equipo así, con experiencia, con años de boxeo y todo, pero todos en mi equipo no están solamente dedicados al boxeo, ellos tienen sus trabajos, su familia, lo que hacen es ayudarme a mí. Esa no es una excusa, sé las cosas que se hicieron mal y que ya nos vamos a juntar a hablar porque todavía no tuvimos el tiempo. Sabemos que tengo todo el potencial para poder llegar a ser campeón. Hay que seguir mejorando cosas. Como siempre dije: me falta muchísimo para ser campeón y tengo las ganas de aprender todo lo que me falta para poder llegar.

-Las campañas construidas con rivales poco exigentes no aportan experiencia ante la dificultad. Un test que aprobaste fue el de no entregarse nunca.

-Lo tengo más que claro. Dicen que me trataban antes de esta pelea como el futuro del boxeo argentino, el futuro campeón. Siempre dije que no, porque yo sé cómo es mi carrera, siento que este recién fue el cuarto rival más o menos con experiencia y complicado que tuve. Lo de las caídas, sinceramente, nunca estuve sentido. En el único momento que sentí una mano, que lo que lo vi el otro día porque no me acordaba mucho, fue un momento que me había pegado, me había agarrado justo y yo lo agarré a él y después terminé el round. Ese fue el único momento en el que sentí una mano. Son cosas que suman a la experiencia.

-También se sumó la presión de ser una gran esperanza del boxeo argentino, una mochila que puede ser muy pesada.

-Entiendo también lo del público y el periodismo argentino, de querer tener una estrella, pero hay entender a los boxeadores y no ponerles esa presión innecesaria. Esta vez perdí y me llenaron de mensajes, pero de buena onda. Pero puede pasar -y ya pasó, mejor dicho- que a otros boxeadores por ahí los inflaron de esa manera y cuando les tocó perder los tiraron abajo y los mataron.

Gustavo Olivieri, presidente de la WBO, presentó en Buenos Aires la convención unificada entre ese organismo y la IBF, del 9 al 13 de diciembre en Orlando. A través de Georgina Rivero se supo que Cháves peleará durante esa convención.

-Me queda una pelea más todavía, confirmada por contrato, así que posiblemente en diciembre ya esté peleando de vuelta. Antes de despedirme de Georgina Rivero en el aeropuerto le dije que, para la siguiente, no quiero que me ofrezcan una pelea fácil para volver y ganar. Yo quiero que me ofrezcan lo que sea, para ir y demostrar que mejoré todo lo que tenía que mejorar y ganar con todo lo nuevo que aprendí.