PCA y Cubs, furiosos tras omisión de árbitros de un balk clave

play
¡Se calentaron los ánimos! Crow-Armstrong reclama un balk no señalado (0:52)

Cubs y su estrella Pete Crow-Armstrong reclamaron furiosos a los árbitros por no marcar un balk que pudo evitar su derrota


Los Chicago Cubs y su jardinero estrella, Pete Crow-Armstrong, terminaron furiosos el miércoles después de que los árbitros no señalaran un balk (movimiento ilegal del lanzador) decisivo en un juego que resultó en una derrota por 2-0 de Chicago ante los Arizona Diamondbacks en Phoenix.

Crow-Armstrong, favorito al premio MVP de la Liga Nacional, abrió la sexta entrada con un doble y avanzó a tercera base con un out en la pizarra.

Tras registrarse otro out, surgió la polémica.

Crow-Armstrong se alejó considerablemente de la tercera base por la línea de cal, como si fuera a robarse el home, y el abridor de Arizona, Eduardo Rodríguez, realizó un lanzamiento rápido que lo obligó a retroceder. Crow-Armstrong insistió en que Rodríguez había cometido un balk y tuvo que ser contenido por el coach de tercera base, Quintin Berry, después de que el equipo arbitral se reuniera y decidiera que no hubo tal infracción.

Acto seguido, Nico Hoerner se ponchó para finalizar la entrada.

Tras el juego, el jefe de la cuarteta arbitral, el mexicano Alfonso Márquez, confirmó que se les pasó por alto la marcación del balk, una jugada que no estaba sujeta a revisión.

"Simplemente no lo vimos", dijo. "Al revisar el video, parecía que (Rodríguez) había hecho un movimiento ilegal en la placa".

Eso sirvió de poco consuelo para Crow-Armstrong, quien seguía furioso después del encuentro.

"Vi a cuatro árbitros pasar por alto una jugada bastante obvia", declaró a los periodistas. "Ellos están ahí todos los días, igual que nosotros. Su única función es acertar en las decisiones; si se equivocan, se supone que deben hablarlo, analizarlo y corregirlo. Y no lo hicieron".

Si se hubiera marcado el balk, los Cubs se habrían puesto en ventaja por 1-0. En cambio, Arizona anotó una carrera en la parte baja de esa misma entrada. Sumaron otra más en la octava, respaldando así una actuación magistral de Rodríguez —quien lanzó siete entradas, permitió sólo dos imparables y ponchó a nueve bateadores— en el último juego de la serie entre dos equipos que aspiran a un puesto de Comodín de la Liga Nacional.

"Simplemente se les pasó", dijo el manager de los Cubs, Craig Counsell, refiriéndose a los cuatro árbitros. "Es obvio para todos los que lo ven por televisión. Es obvio para cualquiera. Se les pasó".