Yordan Álvarez, al frente en la carrera por el MVP de la Americana

play
Yordan Álvarez sigue imparable (3:52)

Sin Aaron Judge en el diamante, Yordan Álvarez emerge como favorito a Más Valioso, con Nick Kurtz y Bobby Witt Jr. detrás de él


La carrera por el Jugador Más Valioso de la Liga Americana cambió el discurso el último día de mayo. Aaron Judge, soberano absoluto del premio en 2022, 2024 y 2025 y gran favorito para un histórico tricampeonato consecutivo, disputó entonces su hasta ahora último juego antes de una lesión que lo dejará fuera de circulación por al menos un mes. La pausa forzada del capitán de los Yankees no sólo abre un hueco en la alineación de Nueva York, también despeja un escenario que parecía escrito de antemano y que hoy tiene otros protagonistas.

Hablemos de Yordan Álvarez.

Aun con Judge sano, Yordan Álvarez ya se había instalado como su gran antagonista. Pero sin el capitán del Bronx, el cubano de los Houston Astros aparece como el candidato más sólido para tomar el trono del MVP. A los 28 años, el designado de Houston domina el tablero ofensivo de las Grandes Ligas. Encabeza a toda la MLB en OPS (1.084) y slugging (.651), además de compartir el liderato de cuadrangulares con Kyle Schwarber, de Philadelphia Phillies, con 24. En la Americana, manda en producidas (54), extrabases (37), hits (85) y promedio de bateo (.326).

Lo de Álvarez no se reduce a una mera acumulación de números, sino a una colección de hitos. Ante los Royals conectó dos jonrones en la misma entrada, incluido un grand slam, algo que sólo Lee May (1974) y Jeff Bagwell (1994) habían logrado en la historia de la franquicia. En ese mismo primer inning remolcó seis carreras, récord absoluto de los Astros y rareza en MLB: apenas el jugador número 17 con, al menos, seis impulsadas en un solo episodio, algo que no ocurría desde Cody Bellinger en 2021.

Yordan llegó a seis grand slams en su carrera y ya se ubica empatado en el cuarto sitio histórico de la organización, sólo un escalón por debajo de José Altuve, Alex Bregman y Carlos Lee, todos con siete. Su poder amenaza el libro de récords de Houston: va en ruta a 54 jonrones esta temporada, cifra que pulverizaría la marca del club (47, de Bagwell en 2000). Para dimensionar la pirotecnia, su tope personal es de 37 palos de vuelta entera, fijado en 2022.

La producción del cubano muestra una gran consistencia. Mantiene una racha de 21 juegos consecutivos en base, en la cual batea para .389, con 29 hits, nueve cuadrangulares, 23 carreras impulsadas, 15 bases por bolas y un OPS de 1.286. Es su segunda seguidilla de, al menos, 20 juegos en esta campaña, después de otra de 22, del 4 al 28 de abril. Por segundo año al hilo acumula dos rachas de 20 o más juegos en los que se embasa, dato que confirma que su impacto no se limita a grandes momentos aislados.

En un contexto donde, desde el MVP de José Abreú en 2020, el premio sólo ha tenido dos dueños —Shohei Ohtani (2021 y 2023) y Aaron Judge (2022, 2024 y 2025)—, el relato pide rostros nuevos. Ahí aparece con fuerza la figura de Nick Kurtz, el novato sensación de los Athletics, ya convertido en su bujía del presente y en candidato legítimo a irrumpir en las boletas del MVP.

Kurtz lidera las Mayores en porcentaje de embasamiento (.438) y encabeza también los departamentos de bases por bolas (66) y carreras impulsadas para ventaja (13). Con corredores en posición de anotar batea para .426, segundo mejor registro de MLB, lo que confirma que su producción se dispara cuando más pesa cada turno. Su línea global lo instala en la élite: cuarto en OPS (.974), octavo en impulsadas (52), octavo en carreras anotadas (49), decimoquinto en jonrones (16) y decimocuarto en slugging (.536).

La narrativa de Kurtz combina volumen y explosividad. Acumula una racha de 15 juegos en base, en la cual batea .327, con 14 carreras, ocho jonrones, 15 remolcadas y 14 pasaportes. Sumaba apenas ocho cuadrangulares en sus primeros 55 encuentros y, de pronto, encendió el switch de superestrella. Ya registra nueve vuelacercas en 25 juegos interligas —líder en MLB junto a Matt Olson y Munetaka Murakami— y viene de disparar un jonrón de 471 pies, el más largo de esta temporada en Grandes Ligas.

El impacto del zurdo trasciende este año. Elegido en primera ronda del Draft de 2024, debutó en menos de un año y respondió de inmediato: fue Novato del Año de la Americana en 2025 tras batear .290 con 36 jonrones y 86 producidas en apenas 117 juegos. En sus dos primeras campañas ya suma 52 cuadrangulares, cifra que iguala a Mark McGwire y sólo queda por detrás de Bob Johnson (55) en la historia de los Athletics. No resulta descabellado imaginarlo como el rostro de una nueva era ofensiva de la franquicia y como la carta joven que puede desafiar la candidatura de Yordan.

El tercer nombre en la conversación llega desde Kansas City con tintes de resurrección y revancha. Bobby Witt Jr., el talento generacional de los Royals, repite en la baraja tras quedar segundo en la votación de 2024 y cuarto en 2025. Recién cumplió 26 años este domingo y su expediente ya parece sacado de otro tiempo: integra un grupo de sólo cinco jugadores en la Era Moderna (desde 1901) con, al menos, 300 extrabases y 150 robos antes de los 26, lista que comparte con Ronald Acuna Jr., Mike Trout, César Cedeño y Ty Cobb.

Witt Jr. llegó a 802 hits, la segunda mayor cifra para un pelotero de los Royals antes de los 26 años, sólo por detrás del inmortal George Brett (906). Alcanzó los 800 imparables en su juego número 697, tercer ritmo más rápido en la historia de la franquicia, y sus 400 impulsadas en sus primeros cinco años lo convierten en el primero en lograrlo con el uniforme de Kansas City. Además, suma 19 dobles en la campaña, cifra que lo coloca empatado en el cuarto puesto de MLB, apenas dos por debajo del líder.

Su dominio se acentúa en casa. Desde el inicio de 2024 batea .326 en el Kauffman Stadium, el mejor promedio local de todas las Grandes Ligas en ese periodo. Su producción no depende de la suerte: registra 119 contactos fuertes (95 mph o más), la mayor cantidad en MLB, y su velocidad de salida promedio de 93.1 mph lo ubica entre los más contundentes de la Americana. Sin duda, el shortstop de Kansas City tiene los méritos y números necesarios para colocarse en la conversación.

El telón de esta carrera se abre sin Judge en escena. Para algunos, la ausencia del Juez le resta brillo a la contienda, pero, para muchos otros, es justo lo contrario. Yordan Álvarez puede tener el reflector que merece como protagonista de una campaña que coquetea con la Triple Corona. Álvarez está, sin duda, varios pasos por delante. Kurtz irrumpe como el novato que desafía la lógica y se atreve a pelear un premio que parecía reservado para veteranos consagrados, mientras Witt Jr. insiste en que lo suyo no representa una moda, sino la consolidación de un superestrella.

La lesión del capitán de los Yankees nos abre los ojos y muestra que, en la Americana, el MVP ya no es una dinastía de dos apellidos, sino un trono abierto a nuevos nombres.

Información de MLB, Houston Astros, Kansas City Royals y Athletics fue utilizada en esta nota.