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El Trofeo Larry O'Brien pasó por los estudios de NBA esta noche en ESPN

El Trofeo Larry O'Brien, símbolo máximo del básquetbol mundial, visitó el NBA Store de Buenos Aires, donde se emite el programa NBA esta noche por ESPN. Fue una aparición que provocó suspiros entre todos los fanáticos.

La copa, además de ser casi una pieza de museo, es representativa: se trata del objeto que define la gloria entre las franquicias de la Liga a fines de junio.

Una visita que expone el valor simbólico del trofeo

El Trofeo Larry O'Brien llegó a los estudios y hubo tanto agradecimiento para la Liga como para Luis Scola, leyenda del básquetbol argentino y embajador del tránsito del trofeo por Argentina. La movida de la NBA, que consiste en una gira por Latinoamérica, refuerza el vínculo de la competencia con los fanáticos albicelestes. No es habitual que la copa salga de su circuito, y mucho menos que tenga un contacto tan cercano con el público local.

En ese contexto, Leo Montero protagonizó uno de los momentos más representativos de la noche. Al recordar a figuras históricas que levantaron el trofeo, entre ellos Manu Ginóbili, el mejor jugador argentino de todos los tiempos, el conductor eligió no tocarlo.

El gesto puede haber resultado extraño para quien no esté habituado a esta clase de artes, pero existe una idea instalada dentro del mundo del básquetbol: la copa pertenece, en esencia, a quienes la ganan en la cancha. Y ese respeto, aunque no esté escrito, se mantiene vigente.

El origen del Trofeo Larry O'Brien

El actual trofeo de campeón de la NBA fue creado en 1977 y entregado por primera vez en la temporada 1977-78. En 1984 recibió su nombre actual en homenaje a Larry O'Brien, quien fue comisionado de la liga entre 1975 y 1984.

Este reconocimiento reemplazó al Trofeo Walter A. Brown, utilizado desde los inicios de la NBA en 1947. La Copa pesa aproximadamente seis kilos y medio de aleación de plata y está recubierto en oro de 24 quilates. Su diseño representa una pelota ingresando en un aro, con medidas reales de una pelota reglamentaria.

A diferencia de otros deportes, el equipo campeón conserva el trofeo de manera definitiva.

Además de visitar el NBA Store, el trofeo ya pasó por lugares emblemáticos de Buenos Aires como Caminito, en el barrio de La Boca, y el Obelisco.