Mike Brown, muy cuestionado los últimos días, dio un baño táctico a los Hawks
Los New York Knicks se recuperaron este sábado de sus dos últimas derrotas frente a los Atlanta Hawks con una contundente victoria por 98-114 con la que igualan la serie 2-2 y vuelven a tener el factor cancha a favor.
Fue un golpe de autoridad de los Knicks, que anularon a los Hawks en ataque, con una defensa asfixiante, luchando todos los balones y no dando a CJ McCollum y compañía ni un respiro.
Al finalizar el primer cuarto, los Knicks ya iban 20-27 arriba, una ventaja que solo hizo que crecer a medida que avanzaba el partido hasta una máxima diferencia de +24 en el tramo final.
Mike Brown, muy cuestionado los últimos días, dio un baño táctico a los Hawks, a los que tenía estudiados a consciencia: les limitó los puntos en transición y les ganó el pulso de las pérdidas.
Karl-Anthony Towns firmó un triple-doble con 20 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias y OG Anunoby contribuyó con un doble-doble con 22 puntos y 10 rebotes, mientras que Jalen Brunson terminó con 19 puntos.
Para Atlanta, McCollum anotó 17 puntos, Nickeil Alexander-Walker 15 y Jalen Johnson 14.
Los Hawks terminaron con un 10 de 41 desde el perímetro (24,4 %), cuatro triples menos que los Knicks pese a haber lanzado diez veces más (14 de 31, 45,2 %), un lastre que arrastraron prácticamente desde el inicio.
La serie vuelve ahora a Nueva York para el quinto partido, que se disputará este próximo martes, antes de regresar a Atlanta para el sexto, el jueves.
