La jornada del martes por la noche en la NBA dejó una sensación clara: hay equipos que están listos para competir por todo y otros que cumplen con el calendario en el último suspiro de la serie regular. En ese contraste, el golpe más fuerte lo dio Oklahoma City Thunder, que humilló a Los Angeles Lakers, que no contaron con su trío de mosqueteros conformado por Luka Doncic, Austin Reaves y LeBron James.
Por otro lado, Boston Celtics reafirmó su solidez en el Este y Minnesota Timberwolves dio un paso clave para evitar el play-in y meterse de lleno en los playoffs.
Thunder vs Lakers: una paliza que es un mensaje a la NBA
El 123-87 del Thunder ante Lakers fue un manifiesto de dominio. El equipo liderado por Shai Gilgeous-Alexander volvió a demostrar por qué es el mejor récord de la liga. El base canadiense firmó 25 puntos y ocho asistencias en una actuación controlada, sin necesidad de forzar absolutamente nada.
El dato que explica el partido está en el contexto: los Lakers jugaron sin LeBron James, Luka Doncic, Austin Reaves, Marcus Smart y Jaxson Hayes. Entre todos promedian casi 95 puntos por partido. Sin ellos, el equipo se quedó sin identidad, sin creación y sin capacidad de respuesta.
Pero OKC no necesita de esa clase de ayudas para ganar. Porque viene siendo demoledor en modo continuo, sumó su sexta victoria consecutiva y lleva 18 triunfos en los últimos 19 partidos. Es, hoy, el equipo más consistente de la NBA. La estructura funciona, el sistema potencia a cada pieza y nombres como Isaiah Joe (seis triples) o Chet Holmgren (15 puntos y 10 rebotes) encajan perfecto en un engranaje que encuentra soluciones en distintas manos.
Del otro lado, los Lakers, plagados de bajas en el momento menos oportuno, llegan a playoffs en modo incógnita.
Los Celtics siguen firmes: Brown y Tatum, la fórmula que no falla
Mientras el Thunder domina el Oeste, los Celtics llegan como segundos del Este. El equipo de la dignidad en la NBA, en contrapartida con sus archirrivales, los Lakers, llegan en plenitud a la postemporada.
Los locales vencieron por un total de 156-137, Jeremiah Fears destacó con 40 puntos, 6 asistencias 5 rebotes y 3 rebotes. Jordan Poole lo siguió con 34 anotaciones.
La victoria 113-102 ante Charlotte Hornets tuvo un nombre propio: Jaylen Brown. Sus 35 puntos y nueve rebotes confirmaron un momento individual espectacular: lleva diez partidos consecutivos anotando al menos 26 puntos.
A su lado, Jayson Tatum continúa con su regularidad de estrella tras su estelar regreso post lesión de Aquiles. Sumó 23 puntos y ya encadena seis juegos seguidos con 20 o más. Ambos jugaron todo el último cuarto, donde Boston cerró el partido con una defensa asfixiante: solo permitió 15 puntos.
El partido tuvo matices. Charlotte llegó a liderar por 11 en la primera mitad y contó con un brillante LaMelo Ball (36 puntos), pero el tercer cuarto cambió todo. Boston ajustó, pasó al frente y nunca más miró atrás.
Los Timberwolves ganaron y se acercan a playoffs
En un escalón más silencioso, pero igual de importante, Minnesota Timberwolves consiguió una victoria clave: 124-104 ante Indiana Pacers.
Sin Anthony Edwards y sin Jayden McDaniels, el equipo encontró respuestas colectivas. Ayo Dosunmu lideró con 24 puntos, mientras Julius Randle y Bones Hyland aportaron 19 cada uno.
Más allá del resultado, lo importante es el contexto: Minnesota cortó una racha negativa y se posiciona para salir del play-in. El objetivo está claro: llegar con ticket directo a la postemporada
Ganaron los Clippers, los Raptors y los Warriors
La noche también dejó otras historias que ayudan a completar el mapa competitivo de la liga. En Los Ángeles, los Clippers encontraron en Kawhi Leonard a su líder absoluto: 34 puntos en la victoria ante Dallas Mavericks, en un contexto donde el equipo sigue construyendo su identidad de cara a playoffs.
Brooklyn estampó su segunda victoria al hilo y festejó por 96-90, liderado por Liddell (21 puntos) y Saraf (19). Green fue el mejor del rival, secundado por el doble-doble de Prince (16 puntos y 10 rebotes).
Los Raptors destrozaron a un Heat irreconocible y le ganaron 121-95, con 25 puntos y ocho rebotes de Scottie Barnes, hombre polifacético de grandísima temporada en Toronto.
En San Francisco, Stephen Curry, ya de regreso y en búsqueda de rodaje, volvió a inclinar la balanza para Golden State Warriors. Todavía lejos de su mejor versión física, pero con ese talento único que aparece en los momentos decisivos, fue clave en el cierre ante Sacramento Kings.
Por otro lado, New Orleans Pelicans protagonizó una noche histórica en ataque. Con 156 puntos y una explosión anotadora liderada por Jeremiah Fears y Jordan Poole, rompió su mala racha frente a Utah Jazz, en uno de los partidos más descontrolados de la jornada.
Finalmente, en duelos de necesitados, Brooklyn Nets superó a Milwaukee Bucks mientras que en Washington, Chicago Bulls encontró algo de alivio tras semanas turbulentas al aplastar a los Wizards, en medio de cambios profundos en la estructura dirigencial de la franquicia.
