Iga Swiatek estuvo al borde del abismo pero avanzó en el WTA 1000 de Beijing

Iga Swiatek firmó este lunes una de las victorias más sufridas y de mayor resiliencia en su carrera al superar a la croata Donna Vekic en el WTA 1000 de Beijing. La jugadora polaca ratificó su jerarquía en el circuito tras dar vuelta un partido que parecía completamente sentenciado en el cemento chino.

El desarrollo del encuentro mostró a una Vekic sumamente sólida, aprovechando las imprecisiones de la octava favorita (y N°9 del mundo) durante el tramo inicial. La croata se adueñó del primer parcial por 6-4 y mantuvo el dominio absoluto en el segundo set, donde llegó a colocarse con una ventaja de 5-2, quedando a un solo paso de abrochar el triunfo.

En el momento de mayor apremio, cuando la frustración comenzó a hacerse evidente en Iga, sobrevino el punto de inflexión. Swiatek ajustó la profundidad de sus devoluciones, neutralizó la potencia del servicio rival y logró levantar un marcador adverso que amenazaba con sellar su eliminación prematura del torneo.

La reacción devino en un monólogo de intensidad y precisión táctica. Tras quebrar el servicio de su oponente y estirar la definición al desempate, la polaca aplastó a su rival con un contundente 7-0 en el tie-break del segundo set. Con la confianza renovada y el desgaste físico pesando sobre la raqueta balcánica, el parcial definitivo mostró una superioridad absoluta que se tradujo en un lapidario 6-2.

Con este agónico triunfo por 4-6, 7-6(0) y 6-2, la tenista de Varsovia estira su ventaja en el historial directo frente a la jugadora croata y asegura su boleto a la instancia de octavos de final en la capital china, reafirmando que su candidatura al título pasa tanto por el nivel técnico como por una fortaleza mental inquebrantable.