Mientras se demora su intervención activa en el deporte por una lesión de codo que le impidió continuar la racha obtenida en Roland Garros, Moïse Kouamé empieza a delinear su camino de regreso.
El francés, número 216 del mundo, está inscripto en el Challenger de Milán de la próxima semana aunque no es segura su participación. Lo que sí está confirmado es que recibió una invitación para el torneo de Bastad, que se celebrará del 13 al 19 de julio, que es un clásico del polvo de ladrillo.
Dicho cuadro principal estará repleto de estrellas, con Andrey Rublev, el vigente campeón Luciano Darderi y Alejandro Tabilo, quien lo derrotó en París.
En el circuito junior, el adolescente de 17 años, llegó a cerrar su participación con tres títulos y tres participaciones en Grand Slam juveniles, donde su mayor logro fue meterse en los cuartos de final de Roland Garros en 2024. Su salto al profesionalismo fue progresivo. Debutó con wild card en el Challenger de St. Brieuc a fines de 2024 y, tras una curva de aprendizaje, comenzó a escalar posiciones.
En 2026, con dos títulos ITF consecutivos en Francia (Hazebrouck y Bressuire), ingresó al Top 600 y recibió su primera invitación para un cuadro ATP: el torneo de Montpellier, donde superó la clasificación y cayó en primera ronda del main draw ante Aleksander Kovacevic.
El circuito comenzó a hablar de él tras lograr su primera victoria en un Masters 1000, en marzo pasado en el Miami Open, nada menos que ante un top 100, el estadounidense Zachary Svajda. Ya entre los mayores llegó a la tercera ronda de Roland Garros y empieza a despertar interés, aún afuera de las canchas.
